Los mineros habían quedado atrapados desde la tarde del sábado cuando se produjo la explosión, presuntamente por acumulación de gases, en la mina “Las Quintas” del municipio de Cuncubá —unos 76 kilómetros al norte de Bogotá—, en el departamento de Cundinamarca.
El gobernador de esa localidad, Jorge Emilio Rey, informó en su cuenta de X sobre el hallazgo “sin vida” de los cuatro mineros identificados como Yimir Ramos, Wilder Guerrero, Manuel Delgadillo y Yorman Sneider.
Según el gobernador, la mina contaba con un título minero y licencia ambiental que habían sido entregados el año pasado, aunque aún se investiga “si la boca de la mina hacía parte del lindero autorizado”.
Los cuerpos fueron localizados la madrugada del domingo tras horas de tareas de búsqueda y rescate, había señalado la unidad de Gestión de Riesgos de la Gobernación.
El hecho ocurrió a menos de una semana de otra explosión en la mina Trinidad de la localidad Sutatausa, también en Cundinamarca, que dejó nueve mineros muertos y seis rescatados con vida.
Los accidentes mineros son comunes en el centro de Colombia, donde decenas de pequeños operadores explotan minas de carbón y esmeraldas.
De acuerdo con información de la Agencia Nacional Minera, los depósitos de carbón pueden presentar acumulación de gases y polvo, lo que genera ambientes de riesgo de explosión.
En esa región del centro de Colombia se han producido otros hechos similares, como el ocurrido en febrero, cuando seis mineros murieron en la mina Mata Siete de Guachetá, y el año pasado otros tres trabajadores murieron en una mina ilegal de Zipaquirá.
FUENTE: AP