El Ministerio de Cultura y Deportes guatemalteco informó el lunes que arqueólogos de Guatemala, México, Canadá y Francia participan en el proyecto donde se localizó la estructura que tiene una forma parecida a un hongo acostado, conocida como Okox, en la cual al parecer incluso se realizaron sacrificios humanos, según los expertos.
De acuerdo con los arqueólogos, la estructura pertenece al periodo preclásico medio al clásico terminal 600 años a.C. hasta 900 d.C. En el lugar se localizaron osamentas de niños, inclusive un bebé, así como el de un hombre adulto “asociado a la élite (de entonces)”, junto a los restos se recuperó un punzón hecho con espina de raya, “objeto ceremonial asociado a rituales de autosacrificio”, dijo la institución en un boletín de prensa.
En el lugar también se localizó un ajuar de entierro, cerámica y cuencos tallados, agregó.
Julian Hiquet, director del proyecto, dijo que la estructura ritual Okox “representa un aporte significativo para la comprensión de las prácticas ceremoniales de las antiguas comunidades mayas”.
La construcción es de aproximadamente 2,20 metros de altura y 5,0 metros de diámetro; no presenta evidencia de saqueo, y según los arqueólogos está en “un extraordinario estado de conservación”. Se encuentra dentro de un área residencial conformado por diversas plataformas habitacionales, detalló el Ministerio de Cultura y Deportes.
Para el doctor Tomás Barrientos, reconocido arqueólogo ajeno al proyecto El Tigre, la importancia de este tipo de descubrimiento es que su construcción se remonta a hace 2.000 años, convirtiéndolo según él en uno de los pocos que se encuentran tan antiguos.
Apuntó, además, que en el lugar no solo se encuentra la estructura arquitectónica, sino “la escena completa” con osamentas y sacrificios, que muestran “la práctica de ceremoniales mayas”.
“En la mitología maya mesoamericana, (había sacrificios) se supone que los dioses dieron su sangre para que el ser humano tuviera espíritu, su carne fue hecha de maíz, pero la vida que está en la sangre fue dada por los dioses y ellos se sacrificaron para dar vida”, explicó Barrientos.
Barrientos destacó que la finalidad de la arqueología no es encontrar edificaciones sino conocer a la gente que los usaba y conocer las costumbres de los pueblos y su comportamiento humano.
"Cuando uno ve que aún hoy en algunas comunidades (se hacen rituales con ofrendas o) sacrificios de algunos animales, se entiende la conexión histórica (de los mayas)”, agregó.
El Ministerio de Cultura y Deportes recalcó que el altar pudo haber desempeñado una función ritual vinculada a cultos relacionados con la lluvia, la agricultura y la fertilidad. "Esta interpretación se sustenta en la presencia de entierros asociados al edificio”, señaló.
FUENTE: AP