La película "Emilia Pérez" ha generado controversia debido al uso de inteligencia artificial (IA) para recrear digitalmente la actuación de la actriz Ana de Armas. La producción utilizó tecnología de IA para generar una versión digital de De Armas, lo que ha suscitado debates sobre la ética y el impacto de la IA en la industria cinematográfica.
La empresa Brutalist AI, responsable de esta tecnología, ha defendido su uso argumentando que permite nuevas formas de creatividad y expresión artística. Sin embargo, críticos señalan preocupaciones sobre la autenticidad de las actuaciones y el potencial desplazamiento de actores humanos.
Además, se han planteado cuestiones sobre los derechos de imagen y la compensación justa para los actores cuyas imágenes son recreadas digitalmente. La industria del cine se enfrenta a desafíos legales y éticos en torno al uso de la IA, y "Emilia Pérez" se ha convertido en un caso emblemático de este debate en curso.