El banco central estadounidense dijo además que seguirá comprando bonos del Tesoro e hipotecarios a fin de mantener bajas las tasas y animar los préstamos entre compañías en medio de una parálisis económica casi total a raíz de la crisis del coronavirus. No especificó los montos ni el calendario de sus compras de bonos.
“La Reserva Federal está dispuesta a usar todas las herramientas a su disposición para apoyar a la economía estadounidense en estos momentos difíciles”, declaró la institución a la cabeza de su comunicado, algo inusitado.
Observó que la pandemia y las medidas para contenerla “están provocando una contracción pronunciada de la actividad económica y un aumento agudo del desempleo”.
Los masivos cierres de empresas han dejado a unas 30 millones de personas sin empleo desde hace mes y medio. Al mismo tiempo, caen en picada las ventas minoristas, la manufactura, la construcción, la venta de viviendas y la confianza del consumidor estadounidense.
En dos reuniones de emergencia en marzo, el banco central redujo su tasa de interés referencial a entre cero y 0,25%. Anunció además nueve programas crediticios a fin de proveer liquidez al sistema financiero, a empresas grandes y medianas y a gobiernos estatales y municipales.
Horas antes del anuncio de la Fed, el gobierno estadounidense había informado que la economía se contrajo en un 4,8% anual en el primer trimestre del año, su peor desempeño desde la Gran Recesión de 2008.
El panorama luce aun más sombrío en el futuro próximo: se estima que la economía se contraerá a una asombrosa tasa anual de entre 30% y 40% para el período abril-junio. La tasa de desempleo podría alcanzar el 20% en el reporte del sector a ser difundido la semana entrante.
Bajo la presidencia de Jerome Powell, la Fed se enfrenta a un momento profundamente peligroso para una economía que se había visto sólida hace apenas unos meses.
El banco central ya antes había reducido sus tasas de interés a casi cero y había intensificado sus compras de bonos del Tesoro y bonos hipotecarios a fin de inyectar liquidez al mercado financiero y estimular el crédito. Además ha anunciado que comprará bonos corporativos y que otorgará préstamos a gobiernos estatales y municipales, algo que nunca ha hecho antes.
“El hecho de que estén incursionando en esos mercados es inédito”, estimó Nathan Sheets, economista de PGIM Fixed Income y antes director de finanzas internacionales de la Reserva Federal.
“Están yendo al límite de lo que les permite la ley”, agregó.
FUENTE: Associated Press
