El sondeo refleja una serie de signos de alarma para Clinton, algunos de ellos relacionados con su empatía y su confiabilidad.
Sólo el 39% de todos los estadounidenses tiene una opinión positiva sobre Clinton, frente a casi la mitad que dice tener una opinión negativa de ella. Eso supone un aumento de ocho puntos en el bando de los que la ven de forma desfavorable desde el sondeo de AP-GfK realizado a finales de abril.
Siete de cada 10 demócratas dieron a Clinton una buena nota, un descenso de 11 puntos desde el sondeo. Ahora, casi un cuarto de los demócratas dicen tener una opinión negativa de Clinton.