El organismo dijo la víspera en su página web que 2.300 voluntarios participan desde 1962 en proyectos de desarrollo comunitario.
Una vocera de la embajada salvadoreña dijo el martes a The Associated Press que respeta pero no comparte la decisión, a la que considera como preventiva porque no ha recibido reporte de que alguno de los 55 voluntarios actualmente en El Salvador hayan sido víctimas del hampa.
La vocera, que pidió el anonimato porque no su despacho no le autoriza a hablar con periodistas, atribuyó la decisión a la percepción que el gobierno estadounidense tiene sobre la situación de seguridad reinante en los sectores donde trabajan los voluntarios de Peace Corps y expresó su convicción de que será una medida temporal.
La suspensión del programa del Peace Corps coincide con un aumento en las familias y niños no acompañados que llegan de Centroamérica a la frontera sur de Estados Unidos, alimentando temores de una nueva oleada de inmigrantes sin autorización que huyen de la violencia y al pobreza en sus países de origen.
Durante el año fiscal 2016, el Congreso estadounidense destinó 750 millones de dólares para fortalecer las instituciones en El Salvador, Guatemala y Honduras.


