La enorme empresa refleja las extraordinarias preocupaciones por la seguridad que se han apoderado de Washington tras la letal insurrección del 6 de enero en el Capitolio federal por manifestantes partidarios del presidente Donald Trump. Y deja entrever los temores de que algunas de las mismas personas asignadas a proteger la ciudad durante los próximos días pudieran representar una amenaza al presidente entrante y a otros personajes destacados en la audiencia.
