Los familiares alegan que las empresas fallaron en sus obligaciones de entrenamiento, supervisión, atención médica y protección de una persona bajo custodia federal.
La autopsia clasificó la muerte como homicidio
Uno de los elementos centrales del caso es la autopsia realizada por la Oficina del Médico Forense del Condado de El Paso.
El informe concluyó que Lunas Campos murió por asfixia causada por compresión del cuello y el torso.
El fallecimiento fue clasificado como homicidio, una determinación forense que contradice la versión inicial difundida por autoridades federales sobre un supuesto intento de autolesión.
La clasificación de homicidio no equivale automáticamente a una condena penal, pero sí indica que la muerte ocurrió por acción de otra persona o personas, según el criterio médico forense.
La versión del DHS y el choque con los testimonios
El Departamento de Seguridad Nacional, DHS, ha sostenido que Lunas Campos intentó quitarse la vida y que el personal de seguridad intervino para salvarlo.
Sin embargo, testimonios citados en reportes periodísticos y documentos judiciales describen una escena distinta.
Un compañero de celda dijo que el cubano había reclamado medicamentos y que, tras el altercado, fue derribado e inmovilizado por guardias.
Según la demanda, Lunas Campos gritó que no podía respirar, pero los guardias continuaron ejerciendo presión sobre su cuello y pecho hasta que su cuerpo quedó sin reacción.
“No podía respirar”, según testigos
El reclamo de que el cubano dijo que no podía respirar se ha convertido en uno de los puntos más sensibles del caso.
De acuerdo con los testimonios recogidos, Lunas Campos habría sido sujetado boca abajo mientras varios guardias lo mantenían inmovilizado.
La demanda sostiene que esa maniobra le provocó la asfixia que terminó con su vida.
La familia afirma que el personal del centro actuó con fuerza excesiva y que no respondió adecuadamente a una emergencia médica y psiquiátrica.
Problemas de salud mental y falta de medicamentos
Lunas Campos padecía trastorno bipolar y ansiedad, según los registros médicos citados en la demanda y en reportes periodísticos.
Dependía de medicamentos antidepresivos desde antes de ingresar al centro de detención, en septiembre de 2025.
La demanda sostiene que el personal del centro ignoró o manejó de forma negligente sus necesidades médicas, pese a que él había denunciado en varias ocasiones que no recibía correctamente su tratamiento.
Advertencias previas antes de la muerte
El expediente médico descrito por la prensa estadounidense apunta a una cadena de presuntas señales ignoradas.
En noviembre de 2025, Lunas Campos habría pasado varios días sin recibir su medicación.
Tres meses antes de morir, fue hallado en una celda de aislamiento con una sábana atada alrededor del cuello, un episodio que debió activar protocolos de salud mental más estrictos.
El personal médico llegó a valorar su traslado a un centro especializado para recibir atención psiquiátrica, pero esa recomendación no se concretó antes de su muerte.
Investigación federal en curso
La investigación sobre la muerte de Lunas Campos continúa abierta.
El caso fue asumido por el FBI en enero, y el director interino de ICE, Todd Lyons, confirmó ante el Congreso que el expediente había sido remitido a esa agencia federal.
El DHS ha dicho que se trata de una investigación en curso y que ICE revisa las circunstancias de todas las muertes ocurridas bajo su custodia.
Hasta ahora, no se han anunciado cargos penales públicos contra los guardias mencionados en la demanda.
Testigos protegidos para declarar
Como parte del proceso judicial, un juez federal bloqueó temporalmente la deportación de dos migrantes que presenciaron la muerte de Lunas Campos.
La medida busca garantizar que puedan permanecer en Estados Unidos y declarar como testigos en el caso.
Para la familia, esos testimonios pueden ser clave para reconstruir lo ocurrido dentro del centro de detención.
Camp East Montana bajo creciente escrutinio
La muerte del cubano ha aumentado la presión sobre Camp East Montana, un centro de detención migratoria ubicado en El Paso, Texas.
La instalación ha sido objeto de denuncias por condiciones deficientes, uso de aislamiento, falta de atención médica y presuntos abusos contra detenidos.
En marzo, el DHS rescindió el contrato con Acquisition Logistics y designó a una nueva empresa para administrar el centro.
ACLU y organizaciones demandan a ICE
La muerte de Lunas Campos forma parte de un debate más amplio sobre las condiciones en centros de detención migratoria de Estados Unidos.
A inicios de junio, la Unión Americana de Libertades Civiles, ACLU, y organizaciones aliadas presentaron una demanda colectiva federal contra ICE por las condiciones en Camp East Montana.
Esa acción legal denuncia presuntas violaciones de derechos constitucionales, deficiencias médicas, condiciones insalubres y trato abusivo hacia migrantes detenidos.
ICE y DHS han rechazado acusaciones generales de maltrato sistemático y sostienen que las instalaciones cumplen estándares de detención.
Aumentan las muertes bajo custodia migratoria
El caso también se inscribe en un aumento de muertes bajo custodia de ICE.
Reportes de prensa estadounidense han señalado que al menos 20 personas han muerto este año en centros de detención migratoria, una cifra que podría convertirse en una de las más altas registradas en un solo año.
Defensores de inmigrantes advierten que el incremento de detenciones, la saturación de centros y la falta de atención médica adecuada pueden elevar el riesgo para personas vulnerables.
Una familia busca respuestas y justicia
Para la familia de Geraldo Lunas Campos, la demanda no busca solo una compensación económica.
También exige respuestas sobre por qué un hombre con historial de problemas de salud mental fue mantenido bajo condiciones que, según el reclamo, agravaron su crisis y terminaron en una inmovilización fatal.
La pregunta central del caso es si su muerte pudo evitarse.
La respuesta ahora dependerá de los tribunales, de la investigación federal y de los testimonios de quienes presenciaron sus últimos minutos bajo custodia de ICE.