Sessions dijo que las fuerzas federales del orden carecen de recursos para ocuparse de “casos de rutina” y se concentrarán en las pandillas y las grandes asociaciones delictivas.
El secretario había dicho previamente que los fiscales federales manejarían los casos de marihuana como les pareciera conveniente, lo cual generó incertidumbre acerca del movimiento creciente hacia la legalización.
Sessions dijo que no permitirá que los estados violen las leyes federales. Pero añadió que los fiscales federales “no se han estado haciendo cargo de los casos de marihuana de poca monta y no lo harán ahora”.