El proyecto de ley agraria combinaba requisitos laborales y de capacitación más estrictos para acceder a los subsidios alimentarios con una renovación de subsidios a la agricultura que son populares en zonas agrarias de tendencia republicana.
Fue un revés para los líderes republicanos, que esperaban poder emplear los nuevos requisitos laborales, populares entre su base política, como propaganda de cara a las elecciones legislativas.
Los conservadores intransigentes del Freedom Caucus de la cámara baja se opusieron al proyecto agrario en busca de ganar apoyo para un proyecto de ley inmigratoria, pero las negociaciones resultaron infructíferas y los dos proyectos, sin relación entre sí, resultaron derrotados.
El presidente de la cámara, Paul Ryan, tomó medidas para que se pueda volver a votar más adelante, pero no estaba claro cuándo sucedería.
La ley agraria, un rito que se repite cada cinco años en el Capitolio, promete capacitación laboral a los beneficiarios de los subsidios alimentarios. Los demócratas se oponen enérgicamente, porque dicen que las normas más estrictas de trabajo y capacitación están mal diseñadas y privarían a 2 millones de personas de los subsidios alimentarios.
FUENTE: Associated Press
