Juan Alejandro Rodríguez Cuya, de 35 años, fue sentenciado a más de 17 años en prisión federal y tres años de libertad vigilada, mientras que su progenitora, Maria Luzula, de 52 años, irá a prisión por casi 14 años.
Rodríguez operaba un centro de llamadas en Perú, desde donde sus empleados llamaban por Internet a hispanohablantes en Estados Unidos, les acusaban de no haber aceptado envíos de productos que supuestamente habían ordenado y luego trataban de extorsionarlos exigiéndoles miles de dólares a cambio de evitar ser demandados por presuntas pérdidas, de acuerdo con evidencias presentada en el juicio en una corte federal.
Si una persona rechazaba el acuerdo, los empleados le decían que podía ser arrestado, deportado o que le podían confiscar sus bienes. En realidad, las víctimas nunca habían ordenado los productos en cuestión y nada se les había enviado por correo, de acuerdo con las autoridades.
Aun así, miles de personas sucumbieron a las estafas.
Rodríguez fue hallado culpable en octubre de 26 cargos, como asociación ilícita, fraude por correo, fraude a través de giros y envíos e intento de extorsión. Su madre se declaró culpable de los mismos cargos a la mitad de su juicio, realizado el mismo mes.
Ambos fueron arrestados en enero del 2013. Rodríguez, quien entonces estaba en Estados Unidos con visa de trabajo, fue detenido cuando iba a regresar a Perú. Su madre vivía en el área de Miami.
FUENTE: Associated Press