Más de aproximadamente 600 millones de dólares serían dedicados a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, los cuales están enfocados en la investigación y el desarrollo de vacunas contra el zika, en tratar a las personas infectadas con el virus y en combatir los mosquitos que propagan la enfermedad.
Los investigadores temen que el zika ocasione microcefalia, un grave defecto congénito, y otras amenazas a bebés nacidos de mujeres embarazadas infectadas con el virus.
Los funcionarios solicitaron no ser identificados debido a que no están autorizados a hablar públicamente sobre el asunto antes del anuncio oficial, esperado el miércoles desde la Casa Blanca.