Uno de los gerentes más exitosos de la pasada década en cualquier deporte, Myers tenía un contrato que estaba previsto a expirar a finales de junio. Se especulaba desde varios meses sobre su futuro dado que las partes todavía no habían llegado a un acuerdo de extensión o para un nuevo contrato.
“Esto es durísimo”, dijo Myers, conteniendo las lágrimas el martes. “Estoy asimilando diversas emociones. Lo esencial en este trabajo, en el que estoy, todo gerente o entrenador profesional, requiere estar involucrado completamente, al mil por ciento. Si no puedes hacerlo, entonces no deberías hacerlo. Esa es la respuesta a la pregunta sobre el motivo”.
Myers, de 48 años, creció en los suburbios de Danville, jugó baloncesto en UCLA, y aprendió habilidades claves relacionadas al otro lado del negocio cuando se convirtió en agente antes de cambiar de carrera y emerger como un alto ejecutivo de la NBA, con una agradable personalidad que acostumbró asistir a las prácticas para charlar con jugadores, el entrenador Steve Kerr y sus asistentes.
Myers asumió el cargo como gerente general en 2012, y construyó el equipo que en 2015 ganó el primer título en 40 años para los Warriors.