Los abogados del acusado, Tyler Robinson, afirman que los fiscales no han demostrado que otras personas que asistieron al evento de Kirk en la Universidad Utah Valley el 10 de septiembre hayan estado en peligro en el incidente, un posible factor agravante según la ley estatal que convertiría el caso en un delito capital.
Los abogados defensores también refutaron las afirmaciones de que Robinson apuntó contra Kirk por sus opiniones políticas. Los fiscales alegaron que Robinson le dijo a su compañero de cuarto que mató al activista porque “ya estaba harto de su odio”. Pero la defensa señaló que eso no bastaba para demostrar qué pudo haber motivado a Robinson, después que los registros en su apartamento, computadoras y teléfono no lograran producir nada más allá de esa única declaración.
Los argumentos estaban contenidos en documentos presentados a última hora del martes, cuando la defensa intenta impedir que el caso avance a juicio.
Los fiscales presentaron el mes pasado lo que califican como evidencia “abrumadora” contra Robinson, incluidas pruebas de ADN que lo vinculan con el arma presuntamente utilizada en el asesinato y aparentes confesiones del acusado.
Durante esa audiencia, sus abogados defensores cuestionaron la fiabilidad de las pruebas de la fiscalía, pero no ofrecieron teorías alternativas sobre el asesinato de Kirk. La defensa no mencionó el ADN en la presentación del martes.
Robinson aún no ha presentado una declaración de culpabilidad o inocencia en el caso. Se entregó a las autoridades un día después que Kirk fuera asesinado.
Sus abogados defensores ya habían intentado que se descartara la pena de muerte luego que se determinara que los fiscales incurrieron en desacato al tribunal por hablar del caso con los medios. El juez estatal de distrito Tony Graf rechazó esa solicitud.
Los fiscales tienen hasta el 18 de agosto para responder a los argumentos de la defensa. The Associated Press dejó mensajes telefónicos y por correo electrónico en la Fiscalía del Condado Utah en busca de comentarios.
Robinson enfrenta posibles aumentos de condena si los fiscales pueden demostrar que apuntó contra Kirk por sus opiniones políticas.
El excompañero de cuarto de Robinson, Lance Twiggs, manifestó en una entrevista de abril con fiscales e investigadores que Robinson a veces hablaba de política, incluido el presidente Donald Trump. Pero Twiggs indicó que nunca escuchó a Robinson hablar de Kirk antes del tiroteo. El acusado tampoco hablaba mucho sobre cuestiones de género o los derechos LGBTQ+, agregó Twiggs.
Los alegatos finales en la audiencia preliminar están programados para el 1 de septiembre. Graf decidirá entonces si el caso puede ir a juicio y con qué cargos.
Las audiencias preliminares por lo general no duran tanto. Expertos legales señalaron que el ritmo lento refleja un enfoque cauteloso por parte de Graf y el gran volumen de pruebas. Los abogados de la familia de Kirk han pedido a Graf que tome su decisión el 1 de septiembre para que el caso pueda avanzar sin más demoras.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP