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Cuota de 1 dólar a seguro de autos en Texas pagó miles de cámaras de vigilancia

En 2023, el Congreso de Texas aprobó por unanimidad una ley que aumentó en 1 dólar el costo del seguro de automóvil para los texanos, con el fin de combatir el creciente robo de convertidores catalíticos.

Tres años después, una agencia estatal poco conocida ha destinado al menos 30 millones de dólares de esa recaudación a potenciar la red de vigilancia Flock del estado, a través de la instalación de cámaras lectoras de matrículas a lo largo de carreteras y calles, desde El Paso hasta la frontera con Luisiana, según reveló un análisis de la organización digital de noticias The Texas Tribune.

La Autoridad para la Prevención de Delitos Relacionados con Vehículos Motorizados (MVCPA, por sus siglas en inglés), dirigida por una junta cuyos miembros fueron nombrados en su mayor parte por el gobernador Greg Abbott, ha utilizado el aumento de 1 dólar para la adquisición de al menos 3.200 cámaras Flock.

La agencia estatal ha otorgado no menos de 95 subvenciones para ayudar a agencias policiales a comprar y dar mantenimiento a unas 2.000 cámaras Flock. Otros 15,9 millones de dólares ayudan al Departamento de Seguridad Pública (DPS, por sus siglas en inglés) del estado de Texas a añadir casi 1.200 cámaras más.

La iniciativa está lejos de concluir. Previamente en agosto, el organismo aprobó otros 3 millones de dólares para ayudar al DPS de Texas a instalar 583 cámaras adicionales en las autopistas de peaje del estado a lo largo del próximo año.

Miguel Rodriguez, presidente de la MVCPA, dijo en una reunión celebrada en agosto de 2023 que esperaba utilizar los ingresos del aumento de la prima para “cubrir todo el estado” con cámaras.

Rodriguez, quien también es el jefe de policía de Laredo, considera que las cámaras son una herramienta poderosa para las fuerzas del orden, especialmente para combatir a las organizaciones criminales.

“Ese tipo de capacidad socava directamente la ventaja operativa de la que dependen estas organizaciones criminales transnacionales, y refuerza nuestra capacidad para proteger tanto a las comunidades de Texas como a la región en general”, escribió en un correo electrónico.

Sin embargo, el viernes por la noche, tras varias solicitudes de comentarios por parte de The Texas Tribune sobre sus hallazgos, la oficina de Abbott dijo que el gobernador suspendía toda la financiación estatal destinada a subvenciones locales para cámaras Flock.

“En la medida en que las ciudades reciben financiación para esas cámaras, la mayor parte proviene del gobierno federal. En la medida en que la financiación proviene de dependencias estatales de Texas, esas dependencias aclaran que dichos recursos no pueden utilizarse para cámaras Flock”, notificó Andrew Mahaleris, portavoz de Abbott, en un comunicado compartido en primera instancia con The Texas Tribune.

Se calcula que el aumento de 1 dólar en la prima anual ha recaudado 81 millones de dólares, lo que ha permitido a la MVCPA destinar 50,8 millones a 234 subvenciones, las cuales han servido para reembolsar a los departamentos de policía los gastos de contratación de agentes, analistas de delitos y fiscales para procesar crímenes relacionados con delitos vehiculares, así como para la adquisición de drones y otros dispositivos de vigilancia.

El Tribune constató que las subvenciones otorgadas por agencias estatales a los departamentos de policía oscilaron entre 7.000 dólares para dos cámaras Flock en Bellmead, cerca de Waco, hasta casi 1,7 millones de dólares para 201 cámaras en Dallas. Algunas redes municipales —como la de 165 cámaras en Laredo, y de 150 en El Paso— fueron financiadas en su totalidad mediante las subvenciones.

La MVCPA no detalla cuánto de los fondos de las subvenciones se destinó a cámaras Flock. Pero The Texas Tribune rastreó las ayudas al revisar las actas de las reuniones de la MVCPA, así como documentos, agendas y debates de 101 ayuntamientos y comisiones de condado que aprobaron o discutieron subvenciones relacionadas con Flock.

Es probable que la MVCPA haya pagado por más cámaras Flock de las identificadas en el análisis del Tribune, ya que 124 subvenciones carecen de documentación pública clara sobre qué se adquirió con la financiación.

La iniciativa estatal para extender el uso de cámaras Flock surge en un momento de creciente rechazo a la vigilancia, incluso por parte de algunos miembros de la Legislatura, donde la tarifa de 1 dólar se aprobó sin oposición.

“La enorme cantidad de información captada no es algo que contemple, en mi opinión, la Cuarta Enmienda (constitucional)”, dijo el representante Mitch Little, republicano de Lewisville.

La senadora estatal Carol Alvarado y el representante Jeff Leach —la autora del proyecto de ley y su impulsor en la Cámara de Representantes, respectivamente— refirieron que las cámaras de vigilancia nunca se mencionaron durante la evaluación del proyecto de ley. Alvarado expresó que le sorprendió enterarse, a través del Tribune, de que la prima adicional de los seguros financiaba lectores de matrículas con tecnología de inteligencia artificial.

“No tenía eso en mente cuando aprobamos la ley”, dijo Alvarado, demócrata de Houston. “Cuando pienso en combatir el crimen, pienso en ... mayor presencia policial en las calles, contratar a más agentes para afrontar la delincuencia o algún tipo de trabajo encubierto”.

Alvarado expresó que existe una “línea muy delgada” entre proteger al público de la delincuencia y proteger la privacidad de las personas, pero agregó que no tiene previsto presentar un proyecto de ley para modificar los requisitos de las subvenciones.

Las cámaras Flock —el sistema de lectura de matrículas más utilizado en el país— generan una “huella digital del vehículo” mediante IA, almacenando la matrícula, la marca, el modelo, el color y detalles específicos como abolladuras o calcomanías en una base de datos a la que pueden acceder las fuerzas policiales de todo el país sin tener que obtener primero una orden judicial.

No se conoce con exactitud el número de cámaras Flock que hay en Texas. DeFlock, una organización de vigilancia ciudadana que ha mapeado la ubicación de las cámaras Flock mediante información verificada aportada por el público, ha identificado aproximadamente 13.000 en el estado. Según esa cifra, el aumento de la prima del seguro ha financiado una de cada cuatro cámaras instaladas en Texas.

Eso también representa un fuerte aumento en el número de cámaras Flock en el estado desde diciembre de 2023, cuando un portavoz de la empresa dijo a la junta directiva de la MVCPA que había unas 7.500 cámaras en el estado.

Flock no revela cuántas cámaras tiene en operación, pero se estima que Texas cuenta con la segunda mayor cantidad del país, después de California. A nivel nacional, según funcionarios de Flock, aproximadamente 7.000 organismos policiales utilizan un total de 120.000 cámaras y otros productos de vigilancia.

En Texas, las agencias estatales no dependen únicamente de las subvenciones de la MVCPA para incorporar dispositivos de vigilancia, y la oficina de Abbott señaló que se han utilizado fondos federales para financiar las cámaras. El Departamento de Seguridad Pública del estado, por ejemplo, tiene un contrato de 28,5 millones de dólares para cámaras Flock. Pero las subvenciones han facilitado poner dichas cámaras en manos de los departamentos de policía más pequeños del estado, para los cuales podría haber sido difícil asumir el costo de estos equipos.

Los departamentos que deciden participar en el programa nacional de consultas de Flock pueden acceder a los datos de otros departamentos desde cualquier lugar del país, lo que permite rastrear vehículos con una eficiencia sin precedentes.

La capacidad de compartir datos “ha sido una de las formas más eficientes en que Flock ha ayudado a localizar, tan solo el año pasado, a más de 10.000 personas desaparecidas”, declaró Trevor Chandler, portavoz de Flock, en una entrevista.

No obstante, para una coalición en rápido crecimiento de texanos que se opone a estas cámaras, la red Flock representa una peligrosa combinación de vigilancia intrusiva y supervisión limitada que socava el derecho a la privacidad.

Kenneth Feagins, organizador de DFW DeFlock —uno de los diversos grupos ciudadanos de reciente creación que se oponen a la vigilancia—, destacó que observa una “tendencia alarmante” en la que agentes de policía acceden indebidamente a una red capaz de recopilar datos sobre dónde viven las personas, compran, practican su religión y trabajan.

“Para mí, la cuestión siempre ha sido: bueno, ¿cuánta libertad estamos dispuestos a sacrificar a cambio de seguridad?”, planteó Feagins.

Casos de uso indebido revelados recientemente —incluidos los de agentes de policía que utilizaron datos de Flock para acechar a exparejas y compañeros de trabajo— han intensificado esas preocupaciones.

El 24 de agosto, un agente de la ciudad de Lufkin fue acusado formalmente de 100 delitos relacionados con el uso indebido de información oficial, que Abbott consideró un acontecimiento preocupante durante una entrevista radiofónica el viernes. Agentes de la ciudad de Baytown, el condado de Harris, el condado de Fort Bend, Temple y Pasadena también han sido arrestados, sancionados o investigados.

“Se pueden hacer muchas cosas maliciosas con esos datos, y esas cosas ya no son hipotéticas”, manifestó Feagins.

Las cámaras “cambiaron las reglas del juego” para la policía

La Autoridad para la Prevención de Delitos Relacionados con Vehículos Motorizados fue creada por el Congreso en 1991 para combatir el robo de automóviles.

La agencia estatal está dirigida por un funcionario del DPS de Texas y seis miembros de la junta nombrados por el gobernador: dos de ellos provenientes de las fuerzas del orden, dos del sector de seguros y dos representantes de los consumidores.

La MVCPA ejerce su influencia principalmente mediante subvenciones financiadas con cargos añadidos a las primas anuales de los seguros de automóviles —inicialmente 1 dólar, cifra que aumentó a 2 dólares en 2011, y a 4 dólares en 2019—, los cuales fueron destinados en gran medida a financiar las operaciones de los departamentos de policía.

En 2023, ante el aumento vertiginoso de los robos de convertidores catalíticos en todo Texas, los legisladores aprobaron añadir otro dólar a la prima del seguro mediante un proyecto de ley que lleva el nombre de Darren Almendarez, agente del condado de Harris asesinado a tiros tras sorprender a unos ladrones de convertidores catalíticos en el estacionamiento de un supermercado.

La legislación no hacía referencia a los lectores de matrículas, y el representante Brian Harrison, quien votó a favor del proyecto, dijo desconocer cualquier conversación sobre el uso de dicho aumento en la prima para ese fin. El republicano de Midlothian presentó proyectos de ley ese año y en 2025 para exigir una orden judicial antes de que la policía pudiera acceder a datos de los lectores de matrículas.

“Jamás, ni en un millón de años, habría imaginado que esto se utilizaría para financiar lo que es, en la práctica, una vigilancia sin orden judicial”, añadió Harrison. “De haber sido así, no creo que eso hubiera obtenido un apoyo unánime. Y por supuesto, yo no habría votado a favor si hubiera sabido que algún burócrata iba a desviar el dinero hacia (la compra de) las cámaras Flock”.

Al prever recaudar millones gracias al aumento de 1 dólar en la prima del seguro, la MVCPA solicitó a las fuerzas del orden, en 2023, asesoramiento sobre la mejor manera de utilizar el dinero. Los lectores automáticos de matrículas, como las cámaras Flock, fueron, por mucho, la opción preferida para combatir el robo de convertidores catalíticos, y superaron a otras alternativas, tales como el pago de horas extra a investigadores y la capacitación adicional.

Las cámaras, dijo Rodriguez, resultan especialmente útiles para combatir el robo de convertidores catalíticos, un delito que se caracteriza por la “movilidad (de los delincuentes), la alta frecuencia y la escasez de testigos", donde el vehículo utilizado suele ser la única pista disponible.

Sin el apoyo tecnológico, los departamentos debían trabajar con descripciones parciales extraídas de imágenes borrosas de vehículos sospechosos captadas por cámaras de vigilancia, agregó Rodriguez.

Los datos de los lectores de matrículas —conocidos en el ámbito policial como LPR (License Plate Recognition, o Reconocimiento de Matrículas)—, fueron consultados 62.000 veces en 2025, lo que permitió esclarecer aproximadamente 1.660 casos de robo de convertidores catalíticos, según un informe de la MVCPA.

El sargento Douglas Buckert, de la Policía de Pasadena, expuso que las cámaras “fueron un parteaguas” en las investigaciones sobre robos de convertidores catalíticos.

“La cantidad de pistas que hemos obtenido desde que nuestro departamento (de policía) instaló cámaras Flock es impresionante”, declaró Buckert a la MVCPA en 2024. “Podría tener seis investigadores más y aun así no lograría hacer todo”.

Las cámaras financiadas mediante subvenciones —mucho más que otras tecnologías— también han ampliado el alcance policial en investigaciones que van mucho más allá de los casos de robo de convertidores catalíticos, dijeron funcionarios del departamento.

Bryan Roden, sargento de la policía de Dallas, informó a los miembros de la junta durante una reunión en enero que una subvención de la MVCPA permitió a su departamento ampliar su red de 100 a 300 cámaras, lo que ayudó a desmantelar una banda de robo de neumáticos valorada en millones de dólares, y a resolver un caso de fuga de un conductor tras un choque. En colaboración con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), la policía de Dallas localizó a un fugitivo buscado por producción de cocaína al utilizar las cámaras Flock por las que él pasaba habitualmente para construir una “evaluación de patrón de vida”, explicó Roden.

Mike Treehern, analista de delitos para la policía de Temple, declaró a The Texas Tribune que las cámaras contribuyeron a reducir el número de vehículos robados en su ciudad, donde el 84% de las cámaras Flock están financiadas por la subvención estatal.

“Sin duda nos han ayudado, y no tendríamos ni de lejos la cantidad de cámaras que tenemos ahora si no fuera por los fondos (de la MVCPA)”, apuntó Treehern.

La subvención también ha servido para potenciar la capacidad operativa de departamentos más pequeños. En Cibolo, una ciudad al norte de San Antonio con 36.000 habitantes, una subvención de la MVCPA multiplicó el número de cámaras Flock de 11 a 52.

“Sinceramente, muchas de las comunidades vecinas empezaron a interesarse por ellas, concretamente a través de la (MVCPA)”, les dijo John Wells, teniente de la policía de Cibolo, a los miembros de la junta en una reunión celebrada en enero. “Seguin las estaba considerando, el condado de Guadalupe, el Departamento de Policía de New Braunfels —todos nuestros vecinos—, así que nosotros también comenzamos a considerarlas”.

Hannah Foust, fundadora de DeFlock Carrollton, indicó que estas cámaras le otorgan a la policía una capacidad de vigilancia que supera con creces lo que se necesita para detener a los ladrones de automóviles.

“Realmente creo que el robo de vehículos es motivo de preocupación, es un problema”, señaló Foust. “(Pero) creo que este programa de subvenciones, y la forma en que se ha utilizado ... desplaza realmente el enfoque hacia un programa de vigilancia más extenso, en lugar de centrarse en la prevención del robo de convertidores catalíticos”.

Un aumento de 1 dólar en las primas ayudó al DPS de Texas a ampliar su red Flock

La inversión más significativa de la MVCPA en cámaras Flock ocurrió en 2025, cuando firmó un contrato por tres años y 15,9 millones de dólares con el DPS de Texas para instalar 1.183 cámaras en un proyecto que fue supervisado en gran medida por Sharon Jones, comandante del DPS e integrante de la junta, que se declaraba “a favor de Flock” y dejó el cargo el 1 de agosto.

El objetivo del contrato es reforzar la red de cámaras del DPS de Texas y hacerla accesible a las fuerzas del orden locales en lugares de difícil acceso, incluidas aquellas municipalidades que se oponen a la vigilancia.

Patrick McBroom, comandante de policía de la Unidad de Robo y Hurto de Vehículos de la Franja Norte del estado , dijo que las cámaras del DPS de Texas ayudan a su equipo operativo a vigilar el tráfico interestatal en las fronteras con Oklahoma y con Nuevo México, zonas de Texas que quedan fuera del alcance de las 138 cámaras financiadas mediante subvenciones que su equipo monitorea.

“Todas esas carreteras que entran y salen de Texas cuentan con cámaras del DPS, por lo que, si tenemos artículos robados que podrían estar saliendo del estado, podemos revisar las imágenes de esas cámaras para ver si los vehículos ya salieron del estado”, añadió McBroom.

Durante una conversación en abril sobre el contrato del DPS de Texas, Rodriguez señaló que las cámaras de la policía estatal podrían mejorar la vigilancia en zonas donde las autoridades locales se niegan a instalar sus propias cámaras. Un número creciente de ciudades y condados, incluida Austin, han cancelado sus contratos con Flock debido a las preocupaciones de los residentes sobre la privacidad.

“Creo que, si por cualquier motivo uno se encuentra en jurisdicciones que no quieren Flock, deberíamos reunirnos con el DPS para que, ya sabe, podamos instalarlas en terrenos de dominio público estatal. Y no hay nada que puedan objetarnos”, dijo Rodriguez a Jones.

Rodriguez le dijo al Tribune que la red del DPS de Texas proporciona una herramienta necesaria para combatir la delincuencia en zonas que rechazan el uso de las cámaras Flock y dispositivos similares.

Casi 100 municipios de Estados Unidos han rescindido sus contratos con Flock en respuesta a las protestas públicas, entre ellos varios en Texas, tales como Bandera y el condado de Hood. Ambos habían recibido subvenciones para las cámaras, pero cancelaron sus contratos tras problemas con la instalación de los equipos y debido a la indignación social generada por su uso.

A medida que se han disparado las críticas con relación a las cámaras —incluidos dispositivos derribados o vandalizados en señal de protesta—, los miembros de la junta de la agencia han expresado su frustración ante lo que consideran información errónea que empaña el impacto positivo de las cámaras.

“Tendremos una conversación más amplia sobre la necesidad de informar al público, y debemos dejar clara nuestra postura frente a quienes difunden información falsa sobre los lectores de matrículas”, dijo Jones en una reunión sobre subvenciones celebrada en julio.

“Preocupación por nuestra privacidad”

Foust fundó el grupo DeFlock, en Carrollton, después de que sus vecinos expresaran su frustración por la rápida proliferación de estos equipos. El ver una cámara en la ruta que sus hijos recorren para ir a la escuela la hizo reflexionar, pero ver cómo instalaban otra frente al centro recreativo de su comunidad la impulsó a actuar.

“No es posible entrar ni salir de ese complejo sin pasar por una cámara Flock, y ese es también mi casilla electoral, así que eso realmente provocó una fuerte reacción en mí”, relató Foust. “Estaban en lugares donde normalmente nos sentimos muy seguros y sin inquietudes sobre nuestra seguridad o el bienestar de nuestros hijos, pero de repente surgió una preocupación por nuestra privacidad”.

Foust está abierta a discutir diversas soluciones para sus inquietudes, incluidas medidas por parte del Congreso en Texas, pero agregó que el primer paso es lograr que los funcionarios municipales sean transparentes sobre su uso.

“Creo que, antes de que podamos mantener una conversación sincera y honesta sobre cómo debería ser la legislación o qué salvaguardas podrían implementarse, pienso que necesitamos partir de una base de entendimiento común”, expresó Foust. “¿En qué consiste el sistema, de qué es capaz y cómo podría configurarse para que sea supuestamente seguro?”

Harrison y Little notificaron su intención de presentar proyectos de ley en la próxima sesión legislativa para prohibir los dispositivos, ya que consideran que las cámaras vulneran la protección que brinda la Cuarta Enmienda contra los registros arbitrarios. Little añadió que le preocupa especialmente si la enorme cantidad de datos personales está almacenada de manera segura, y si Flock —una empresa privada— debería tener acceso a ellos.

“Los habitantes de Lewisville, Texas, tienen una expectativa razonable de privacidad frente a los agentes de la policía de Pampa, Texas, y, sin embargo, ellos pueden observar todos esos datos”, comentó Little. “Por lo que compartirlos entre estados, entre jurisdicciones, para mí es sumamente problemático”.

Harrison indicó que estaba “consternado y desconcertado” de que tan pocos republicanos se hubieran pronunciado en contra de las cámaras Flock y de lo que él califica como flagrantes violaciones constitucionales. También opinó que las autoridades estatales deberían tomar medidas inmediatas para “suspender” las subvenciones destinadas a equipos Flock, dado que la intención de los legisladores nunca fue utilizar el aumento de las primas de los seguros para financiar dichas cámaras.

“Creo que la Legislatura no debería quedarse de brazos cruzados y aceptarlo. Considero que el gobernador debería intervenir en esto”, señaló Harrison. “Si eso está sucediendo, lo que eso significa es que claramente no existe una intención ni una directriz legislativa explícita para que eso suceda”.

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Este artículo fue publicado originalmente por The Texas Tribune y distribuido a través de una colaboración con The Associated Press.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

FUENTE: AP

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