Un batido de mango y la guagua la aspirina son dos de los nuevos ejemplos del fracaso del monopolio estatal en la economía cubana. Esta vez en la recién creada provincia de Artemisa.
Esta cafetería en artemisa solo vendía batidos de plátano mientras la opero el estado. Hoy también tiene de otras frutas después de que las autoridades la entregaron en un contrato de arrendamiento a un privado.
Artemisa tiene tres años como provincia. Es una de las dos sedes de un experimento de Raúl Castro para descentralizar y hacer eficiente la gestión gubernamental y económica en cuba. Por eso también le dieron allí el transporte a una cooperativa privada.
Este año, Artemisa fue la sede de la conmemoración del régimen del fracasado asalto al cuartel Moncada. Pero el experimento de Raúl Castro en artemisa no ha podido acabar con los históricos maratones y movilizaciones de ultima hora para inaugurar obras por el 26 de julio. Así pareció ocurrir allí con un punto de venta de ETECSA.
Es que ya lo reconocen las propias autoridades que manejan la nueva provincia laboratorio de Raúl Castro: con el experimento Artemisa no basta.
Y el experimento en artemisa también se aplica en Mayabeque. En ambas provincias por ejemplo se separan las direcciones gubernamentales y se les cobra un impuesto del uno por ciento a las empresas estatales y negocios privados.