Todos a la Plaza
En la explanada hay un micrófono abierto para que el pueblo opine libremente. A ambos lados de la tribuna, dos militares se encargan de poner una paloma blanca en el hombro del orador, y retirarla cuando termine la intervención.
Bruguera cita al pueblo a la antigua plaza cívica que fue secuestrada por el régimen militar desde 1959. Lo hace a título personal y sin pedir permiso, no a las autoridades municipales, que sería en todo caso lo correcto, sino al propio Gobierno. Ella sabe que el permiso no se lo darán.
La artista reeditará su performance El susuro de Tatlin, presentado en 2009 en La Habana como parte de la 10 Bienal de Artes Plásticas. En la pieza hay un micrófono abierto para que el pueblo opine libremente. A ambos lados de la tribuna, dos militares se encargan de poner una paloma blanca en el hombro del orador, y retirarla cuando termina la intervención. Los militares son niños, muy probablemente como símbolo de aquellos pioneros que –como este que escribe– custodiaron las urnas de otra puesta en escena, pero aquella organizada por el Estado: las elecciones de candidatos del Poder Popular.
En conversación con martinoticias.com, Bruguera dijo que no cuenta con la infraestructura necesaria para un espacio tan grande, pero aun así quiere convocar. Junto con la convocatoria, la artista, que se encontraba en Italia en el momento de la conversación, envió una carta abierta a Raúl Castro, con copia al diario oficialista Granma que, como era de suponer, no ha publicado la misiva.
En la carta, motivada por la normalización de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, anunciada por ambos mandatarios, la artista exige varias explicaciones, como parte del pueblo que es. Exige que al cubano común se le permita participar del nuevo rumbo económico que se avizora con estos cambios, y, además, dice textualmente:
"Exijo que (el pueblo) se pueda manifestar pacíficamente en la calle a favor o en contra de una decisión del Gobierno".
La explanada de ese lugar donde quiere convocar al pueblo, aunque parezca abierta, está cerrada con siete candados. Mientras no sea desmontada la imagen del "Guerrillero Heroico" del entorno no se permitirán actos "contrarrevolucionarios", sean protagonizados u organizados por artistas o por amas de casa.
Ojalá nos estemos equivocando esta vez y el performance de Bruguera –muy fuerte por su carga simbólica– pueda realizarse allí. Aunque sea vigilado por el "Che" se estaría enviando, ¡al fin!, una señal de cambio para todos los cubanos.
FUENTE: Martinoticias.com
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