El tránsito de inmigrantes indocumentados —en su gran mayoría cubanos— en el Golfo de Urabá, en Colombia, en la frontera con Panamá, se ha multiplicado en los últimos meses, una tendencia que se reproduce desde hace seis años, informa la revista Semana.
Se disparan cubanos interceptados en zonas de riesgo en Colombia
Según la publicación, Urabá se ha convertido "en el hueco por el que migrantes provenientes de Cuba, África y Asia transitan con la idea de llegar a Panamá, para luego iniciar un viaje incierto a los Estados Unidos".
El año pasado fueron sorprendidos en 2.111 extranjeros deambulando sin documentos, según Migración Colombia, la autoridad encargada de llevar a cabo los trámites de deportación.
El mayor número de migrantes procede de Cuba. En la lista siguen, en su orden, Nepal, China, Bangladesh, Somalia, India, Ecuador y República Dominicana.
El aumento respecto a 2013 fue del 248% y las cifras siguen en ascenso. Según Semana, en los tres primeros meses de este año la cantidad de migrantes devueltos hacia zonas de frontera se situaba en 1.111, lo que supone 840 personas más que el año pasado —de acuerdo con los casos reportados—.
Las personas que transitan por estas rutas se convierten en víctimas de un negocio trasnacional, que deja miles de millones de dólares y del que se lucran redes de tráfico de personas, paramilitares, guerrilleros, coyotes y hasta las mismas autoridades.
Según fuentes consultadas por la revista, quien asuma el viaje debe llevar consigo mínimo 3.000 dólares, y guardar dinero para pagar sobornos a las autoridades, en un zona crucial para el narcotráfico y donde los locales tiene prohibido ayudar a los inmigrantes.
La migración está moviendo la economía legal e ilegal los barrios donde los indocumentados hasta deben para 25 dólares para conseguir el número de celular de un coyote.
Según la información, cubanos y africanos deben pagar 700 dólares cada uno para viajar escondidos en un bote que llega hasta La Miel, un pequeño poblado a orillas del Caribe, ubicado en toda la línea divisoria entre Colombia y Panamá.
Hay embarcaciones que pueden estar llevando entre 40 y 60 pasajeros, lo que quiere decir que un solo viaje de migrantes puede dejarles a los ilegales 42.000 dólares, cerca de 96 millones de pesos.
Los cubanos que logran desembarcar en aquel punto se presentan ante la guardia panameña, que los alberga y les facilita la entrada a Puerto Obaldía. En medio del poblado hay un aeropuerto de donde parten vuelos hasta Ciudad de Panamá. Los africanos, en cambio, tienen que seguir al escondido como ilegales.
La revista cuenta que los indocumentados sufren todo tipo de abusos cuando siguen estas rutas. Explica el caso concreto de una pareja cuya mujer ha sido violada por hombres uniformados. También señala que han aparecido muertos indocumentados que pueden ser cubanos o africanos, a quienes los coyotes han robado y tirado al mar.
FUENTE: Diario de Cuba
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