La firma asegura haber observado vuelos estadounidenses de inteligencia, vigilancia y reconocimiento de manera continuada desde diciembre.
Las misiones se concentran en zonas próximas a la costa mexicana del Golfo.
El reporte considera esa persistencia una “anomalía”, precisamente porque la región no presenta las mismas características de otras áreas donde Estados Unidos concentra habitualmente operaciones marítimas contra el narcotráfico.
¿Por qué resulta extraño el lugar elegido?
Buena parte de las principales rutas marítimas utilizadas por organizaciones dedicadas al tráfico de drogas se encuentran en el Pacífico oriental y otras zonas del Caribe.
Eso no significa que el Golfo de México esté libre de operaciones ilícitas.
Pero, según el análisis de Ehrlich Maritime Security, la intensidad y continuidad de los vuelos estadounidenses frente a determinadas zonas mexicanas no parecen explicarse exclusivamente por operaciones antidrogas.
De ahí surge la pregunta:
¿qué están observando?
P-8 Poseidon sobre las costas mexicanas
Entre las aeronaves detectadas aparecen los Boeing P-8 Poseidon de la Marina estadounidense.
Se trata de aviones diseñados específicamente para misiones marítimas.
Entre sus capacidades se encuentran:
vigilancia de grandes extensiones oceánicas,
detección y seguimiento de embarcaciones,
inteligencia y reconocimiento,
y guerra antisubmarina y antisuperficie.
Sus sensores permiten identificar y seguir movimientos marítimos durante operaciones de larga duración.
También aparecen drones MQ-4C Triton
El segundo sistema destacado es el MQ-4C Triton.
Estos drones fueron desarrollados para vigilancia marítima de gran autonomía.
Pueden permanecer durante extensos períodos sobre amplias zonas y recopilar información sobre movimientos de embarcaciones utilizando diferentes sensores.
Su presencia resulta especialmente significativa cuando el objetivo es mantener vigilancia persistente sobre corredores marítimos.
El patrón volvió a registrarse durante agosto.
La hipótesis: seguir petroleros y cargueros
Ehrlich Maritime Security plantea que las misiones podrían estar relacionadas, al menos parcialmente, con la identificación de buques mercantes y petroleros vinculados con operaciones irregulares o con entidades sujetas a sanciones.
Y Cuba aparece inevitablemente dentro de ese escenario.
La Isla atraviesa una grave crisis energética y depende de importaciones para cubrir una parte considerable de sus necesidades de combustible.
México ha figurado durante los últimos años entre sus proveedores.
El petróleo mexicano hacia Cuba cae drásticamente
Según los datos citados a partir de reportes de Pemex ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), México habría enviado a Cuba durante los primeros meses de 2026 cantidades considerablemente menores que durante el año anterior.
Entre enero y marzo, los envíos promediaron aproximadamente 900 barriles diarios.
En 2025, el promedio había rondado los 15.000 barriles diarios.
Eso representa una reducción superior al 90%.
La disminución se produce mientras Washington ha incrementado la presión sobre las fuentes externas de energía de Cuba.
Washington endureció las sanciones al sector petrolero cubano
Durante 2026, Estados Unidos creó además un nuevo marco de sanciones mediante la Orden Ejecutiva 14404.
OFAC explica que este programa permite designar a personas y entidades que operen en sectores identificados de la economía cubana, incluido específicamente el sector energético.
El 11 de junio, OFAC incorporó a Unión Cuba-Petróleo (CUPET) a la lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas.
Un mes después llegaron nuevas designaciones.
ENETEC también quedó sancionada
El 13 de julio, OFAC añadió nuevas estructuras cubanas a su lista de sanciones.
Entre ellas apareció ENETEC S.A., identificada oficialmente como una empresa dedicada al comercio mayorista de combustibles sólidos, líquidos y gaseosos y productos relacionados.
La ampliación del programa eleva el riesgo para empresas y entidades extranjeras que realicen determinadas operaciones con personas bloqueadas.
OFAC advierte que las instituciones financieras y otras personas extranjeras pueden exponerse a sanciones en determinadas circunstancias por facilitar transacciones significativas con personas bloqueadas bajo la Orden Ejecutiva 14404.
¿Los aviones están comprobando quién lleva petróleo a Cuba?
Esa es precisamente la hipótesis planteada por el informe marítimo.
Las aeronaves podrían estar recopilando información sobre:
qué buques salen de puertos mexicanos,
qué rutas siguen,
qué cargamento transportan,
y si posteriormente se dirigen hacia Cuba.
Ese tipo de información podría servir para identificar operaciones vinculadas con compañías sancionadas.
Pero existe una diferencia esencial entre capacidad e intención:
que las aeronaves puedan realizar ese seguimiento no demuestra que esa sea efectivamente su misión.
No existe confirmación oficial de Washington
Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han anunciado públicamente que estén utilizando P-8 Poseidon o MQ-4C Triton frente a México específicamente para rastrear combustible destinado a Cuba.
Tampoco se ha divulgado una operación militar estadounidense con ese nombre o misión declarada.
Por tanto, presentar los vuelos como una operación confirmada contra los petroleros cubanos iría más allá de la evidencia disponible.
La información permite hablar de una hipótesis de inteligencia marítima, no de un hecho demostrado.
México reconoció al menos uno de los vuelos
La presencia estadounidense en la zona no es únicamente una conclusión basada en sistemas de rastreo.
La Secretaría de Marina de México reconoció públicamente en julio el vuelo de un dron estadounidense sobre aguas del Golfo próximas a Yucatán.
Sin embargo, las autoridades mexicanas no detallaron públicamente el objetivo concreto de la misión.
Tampoco explicaron si esos vuelos forman parte de un mecanismo permanente de coordinación con Estados Unidos.
Las operaciones antidrogas continúan
El informe tampoco descarta que parte de la actividad tenga relación con narcotráfico.
Durante agosto, la Marina mexicana desarrolló importantes operaciones contra actividades ilícitas.
Estados Unidos y México mantienen además una larga cooperación en seguridad marítima.
La diferencia planteada por Ehrlich Maritime Security es geográfica:
la localización y persistencia de determinados vuelos no encajaría completamente con el patrón habitual de vigilancia de las principales rutas marítimas de drogas.
Cuba necesita combustible en plena crisis energética
El interés sobre los movimientos de petroleros adquiere mayor importancia por la situación interna de Cuba.
La Isla enfrenta prolongados apagones, escasez de combustible y graves dificultades para mantener en funcionamiento su sistema eléctrico.
En ese contexto, cada cargamento de petróleo puede tener un peso considerable.
La reducción de suministros tradicionales aumenta además la importancia de identificar nuevos proveedores y rutas.
Las sanciones pueden alcanzar más allá de Cuba
La Orden Ejecutiva 14404 amplió el riesgo para actores extranjeros que apoyen a determinadas entidades bloqueadas.
OFAC señala que el nuevo programa funciona de manera paralela a las tradicionales Regulaciones para el Control de Activos Cubanos y permite sancionar, bajo determinados criterios, a personas extranjeras por proporcionar apoyo a personas bloqueadas.
Eso convierte el seguimiento de redes comerciales, financieras y logísticas en una pieza importante para la aplicación de sanciones.
Pero siguen existiendo operaciones autorizadas
Otro elemento importante es que las sanciones estadounidenses no significan que absolutamente cualquier operación relacionada con Cuba esté prohibida.
OFAC mantiene autorizaciones y excepciones bajo las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos.
La Licencia General 1 emitida en mayo establece incluso que determinadas operaciones autorizadas bajo las regulaciones tradicionales continúan permitidas pese al nuevo programa de sanciones.
Por ello, la mera existencia de un cargamento destinado a Cuba no demuestra automáticamente una violación.
La vigilancia podría servir para construir un mapa marítimo
Si la hipótesis de Ehrlich es correcta, las operaciones permitirían a Washington construir una imagen detallada de los movimientos marítimos en la región.
Un seguimiento persistente puede revelar:
puertos de origen,
rutas,
patrones de navegación,
cambios de destino,
transferencias entre embarcaciones
y relaciones recurrentes entre buques y determinadas instalaciones.
Ese tipo de información resulta relevante tanto para seguridad marítima como para aplicación de sanciones.
Una incógnita frente a las costas mexicanas
Después de nueve meses, el patrón continúa.
Aviones P-8 Poseidon y drones MQ-4C Triton han sido observados en misiones sobre las aproximaciones marítimas del Golfo de México.
La explicación oficial completa todavía no existe.
El narcotráfico continúa siendo una posibilidad.
La vigilancia marítima general también.
Pero la creciente presión estadounidense sobre el sector energético cubano introduce ahora una tercera hipótesis:
que Washington esté utilizando parte de sus capacidades de inteligencia para seguir de cerca los petroleros y cargamentos de combustible que puedan terminar en Cuba.
Por ahora, esa explicación continúa siendo una evaluación de inteligencia marítima y no una misión reconocida oficialmente por Estados Unidos.