La agrupación musical Habana de Primera grabó un tema titulado, precisamente, "La Bailarina". La canción se difundió hasta que a los censores llegó la noticia acerca de la existencia en las calles de una sustancia con ese mismo nombre.
Ahora está subiendo a la palestra otra droga, Ambrosio. Tiene un efecto igualmente rápido, pero de más larga duración que el de La Bailarina. Es fuertemente energética. Provoca un estado de euforia, que llega a la catarsis.
En la noche del viernes, los resultados del tráfico y consumo de este narcótico se hicieron sentir masivamente en los Jardines de La Tropical.