No siempre los "perfumes de héroes" olieron mal al castrismo
Labiofam es una empresa adscrita al Ministerio de Agricultura de la isla y tiene años de experiencia en producción de perfumes.
La "acción irresponsable", como fue catalogada en un comunicado firmado por el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros publicado en el oficial diario Gramma, prometió sanciones a los responsables, pues, aparentemente, las fragancias Hugo y Ernesto no contaban con la aprobación oficial para salir al mercado.
"Iniciativas de esta naturaleza no serán aceptadas jamás por nuestro pueblo ni por el Gobierno Revolucionario. Los símbolos ayer, hoy y siempre, son sagrados", enfatizó el Comité Ejecutivo, que ha dado el visto bueno a otras lociones de la empresa, que es dirigida por un sobrino de los hermanos Castro, José Antonio Fraga Castro.
Catálogo conocido
La imagen "sagrada" de lo que significan Chávez y el Che para el Gobierno cubano fue la excusa para vetar las polémicas fragancias. Sin embargo, no es primera vez que basados precisamente en esa premisa de "figuras de la revolución" se presentaron productos de ese tipo. Algunos de ellos han sido producidos desde la década de los años noventa con éxito moderado entre los usuarios.
Las lociones Alejandro, Celia y Havana forman parte de esa "factoría cosmética" revolucionaria, que en el pasado corrieron mejor suerte que las actuales.
Incluso, una loción con el nombre Lina fue creada para homenajear a la madre de los Castro.
Todas esas fragancias han sido producidas por la firma Labiofam, que está obligada a someter los nuevos productos a consideración del Gobierno, lo que a su vez alimenta las dudas sobre los verdaderos responsables del supuesto "desliz" que ha desatado la ira del Gobierno cubano.
Dentro de la descripción de los productos, la web oficial de la compañía destaca que "en el universo de la perfumería, este trío aromático [Alejandro, Celia y Havana] lleva como base una mezcla hidroalcohólica y una suave y fresca fragancia traída de Francia, cada una con su olor característico.
Entre sus ventajas también se cuenta su competitividad en el mercado, que se debe a que se comercializan por precios económicos en envases de 360 ml, además de la calidad de su aroma, su frescura y perdurabilidad. El clima cálido también favorece el uso y la gran demanda de la población".
¿Quién es el responsable?
Para nadie es un secreto que José Antonio Fraga Castro mantiene estrechos vínculos con el poder de la isla. A pesar de ser el timonel de la firma, ni su nombre ni el de la vicepresidenta de investigación y desarrollo de Labiofam, Isbel González, aparecen oficialmente en las nota crítica del Gobierno cubano. Tampoco se menciona al creador de las fragancias, el bioquímico Mario Valdés.
Al "desliz" se le suma el hecho de que uno de los alegatos del Gobierno para frenar su distribución y venta, es que no se contaba con la aprobación de los familiares de los homenajeados. No obstante, notas de agencias informativas como la AP afirmaron que Fraga Castro había comentado sobre la "satisfacción" de los familiares de ambos personajes tras ser infomados sobre la producción de perfumes.
Olor a "héroes"
Según personas que olieron las fragancias, Ernesto se acercaba más al amaderado y el dulce refrescante, y Hugo está basada en olores más suaves cercanas a frutos tropicales. Según sus propios fabricantes, fueron creadas con el fin de enaltecer la "heroicidad" y "gallardía" de los ambos personajes, que forman parte de la historia contemporánea latinoamericana y son considerados parte del altar de figuras sagradas del castrismo.
¿Querés estar informada/o las 24hs?
Suscribite a nuestro Newsletter