Disidentes cubanos y activistas suecos pidieron a la unión europea ser firme con el régimen en materia de derechos humanos, durante la ronda de negociaciones que celebran en Bruselas.
La campaña por otra Cuba, que coordina el opositor Antonio Rodiles, y la ONG Civil Rights Defenders, reclamaron que el gobierno cubano ratifique los pactos de derechos humanos de la ONU y también pidieron que los convenios comerciales se negocien cuando la Habana haya realizado reformas, no antes.
La presidenta brasileña Dilma Roussef defendió el apoyo financiero de su gobierno a Cuba, al ser interrogada sobre el crédito que Brasilia concedió a la Habana para la ampliación del puerto de Mariel. Durante el primer debate electoral en televisión, la mandataria se justificó diciendo que si Brasil no participa en ese tipo de proyectos de infraestructura, otros países europeos lo harán.