y
527 unidades sueltas de diferentes marcas.
“Aduana de Cuba detecta dos casos de extracción ilícita de tabaco por el aeropuerto de La Habana violando las regulaciones establecidas”, informó Pérez González.
Las autoridades no precisaron cómo estaba distribuida la mercancía entre ambos casos ni cuántos viajeros fueron interceptados.
Detectan facturas y habilitaciones presuntamente falsificadas
El elemento más relevante apareció durante uno de los controles.
Según la información divulgada por la Aduana, los documentos que acompañaban parte del cargamento incluían facturas y habilitaciones falsificadas.
Estos documentos son relevantes porque las regulaciones cubanas establecen requisitos específicos para acreditar la adquisición legal de determinadas cantidades de tabaco que salen del país.
El caso fue denunciado ante la Policía Nacional Revolucionaria (PNR).
No se ha informado hasta ahora si hubo arrestos, qué delitos podrían imputarse o quién habría producido los documentos presuntamente falsificados.
¿Cuántos tabacos puede sacar un viajero de Cuba?
Las regulaciones permiten sacar del territorio cubano determinadas cantidades de tabaco sin presentar factura.
Un viajero puede llevar hasta 20 tabacos torcidos a mano sueltos sin documentación comercial.
También puede transportar hasta 50 unidades sin factura, siempre que se encuentren en sus envases originales y cumplan los requisitos establecidos.
Cuando la cantidad supera esos límites, entran en juego requisitos adicionales destinados a acreditar la procedencia legal de la mercancía.
Las cajas originales son importantes
Las normas buscan establecer una diferencia entre cantidades compatibles con el consumo personal y cargamentos de mayor volumen.
Cuando se transportan cantidades superiores, la documentación y presentación de los productos adquieren especial importancia.
El objetivo declarado es impedir la salida irregular de tabacos, proteger las marcas cubanas y combatir operaciones vinculadas con mercancía falsificada o adquirida fuera de los canales autorizados.
El decomiso de 533 cajas se encuentra muy por encima de las cantidades básicas permitidas a un viajero sin documentación.
Aduana no revela el destino de los cargamentos
Persisten varias interrogantes sobre los dos casos.
La Aduana no informó:
cuántas personas estaban implicadas,
qué nacionalidades tenían,
cuál era su destino,
cuántos equipajes transportaban la mercancía,
ni el valor estimado de los tabacos decomisados.
Tampoco se identificaron públicamente las marcas involucradas.
La información oficial se limitó a señalar que eran productos de “diferentes marcas”.
El caso de las facturas pasa a manos de la Policía
La denuncia ante la PNR introduce una diferencia entre ambos procedimientos.
Una infracción aduanera puede resolverse mediante decomisos y otras medidas administrativas.
La presunta utilización de documentos falsificados, sin embargo, puede dar lugar a investigaciones adicionales para determinar su procedencia y responsabilidades.
Hasta ahora, la Aduana únicamente ha confirmado que el caso fue puesto en conocimiento de la Policía.
Más de 4.200 tabacos decomisados en julio
Los nuevos casos no son aislados.
El pasado 10 de julio, las autoridades cubanas informaron del decomiso de más de 4.200 tabacos sueltos, 15 cajas y ramas de tabaco en el Aeropuerto Internacional José Martí.
La mercancía pretendía salir de Cuba en un vuelo con destino a Panamá.
En aquel procedimiento se adoptaron medidas administrativas y el caso también fue denunciado ante la Policía.
En abril aparecieron casi 2.000 tabacos en cuatro equipajes
Otro importante operativo ocurrió a comienzos de abril.
La Aduana detectó 1.948 tabacos distribuidos entre cuatro equipajes de viajeros que pretendían salir de Cuba con destino a Estados Unidos.
El caso reforzó la vigilancia sobre la extracción de productos tabacaleros a través del principal aeropuerto internacional del país.
También han detectado materiales para falsificación
Las autoridades han encontrado además operaciones en la dirección contraria.
El 12 de abril, la Aduana reportó el intento de introducir en Cuba materiales que incluían:
habilitaciones,
facturas de venta
y pegatinas presuntamente falsas.
Según las autoridades, esos elementos podrían haber sido utilizados posteriormente para presentar productos como mercancía legítima.
El episodio puso bajo atención no solamente el contrabando físico de tabacos, sino también la documentación utilizada para acreditar su autenticidad.
El tabaco cubano, un producto de alto valor internacional
Los habanos constituyen uno de los productos cubanos con mayor reconocimiento y valor comercial internacional.
Determinadas marcas y vitolas alcanzan precios elevados fuera de la Isla, especialmente en mercados especializados.
Esa diferencia de precios crea incentivos para intentar sacar grandes cantidades del país y comercializarlas posteriormente en el extranjero.
También favorece mercados paralelos en los que pueden mezclarse productos auténticos, tabacos de procedencia irregular y falsificaciones.
Tres grandes operativos en pocos meses
Los casos divulgados durante 2026 muestran la escala del fenómeno.
En abril fueron detectados 1.948 tabacos en cuatro equipajes.
En julio, más de 4.200 unidades sueltas, además de cajas y ramas.
Ahora, en septiembre, la Aduana reporta:
533 cajas y 527 tabacos sueltos.
La diferencia en la forma de contabilización impide sumar directamente todos los decomisos para obtener un número exacto de unidades.
Pero los operativos evidencian la persistencia de intentos de transportar grandes cantidades de tabaco a través del aeropuerto habanero.
Facturas falsas elevan las sospechas
En esta ocasión, el elemento distintivo no es solamente el volumen.
La detección de documentación presuntamente falsificada plantea la posibilidad de un mecanismo más elaborado para intentar presentar mercancía como legalmente adquirida.
Determinar quién produjo esas facturas y habilitaciones, cómo llegaron a manos de los viajeros y si forman parte de una operación organizada corresponderá ahora a las autoridades investigadoras.
La Aduana no ha ofrecido detalles suficientes para establecer si ambos casos estaban relacionados.
Sin información sobre detenidos
Por ahora tampoco se conoce si alguna persona permanece bajo custodia.
La comunicación oficial habla de decomisos y de una denuncia ante la PNR, pero no anuncia formalmente arrestos.
Por ello, no sería preciso afirmar que los viajeros fueron detenidos o acusados penalmente mientras las autoridades no proporcionen esa información.
La Aduana mantiene la vigilancia sobre los habanos
Los últimos decomisos vuelven a colocar el foco sobre los controles de salida en el Aeropuerto Internacional José Martí.
El balance más reciente es significativo:
dos casos,
533 cajas,
527 tabacos sueltos
y, en uno de los procedimientos,
facturas y habilitaciones que la Aduana identifica como falsificadas.
La investigación policial deberá determinar ahora el origen de esos documentos y si detrás del intento existía una operación de mayor alcance.
Información en desarrollo.