Cuba acelera reformas ante el colapso económico
Miguel Díaz-Canel presentó este miércoles una amplia agenda económica y social de emergencia durante el Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), en un intento por contener la profunda crisis que atraviesa la isla.
El paquete incluye medidas consideradas entre las más significativas impulsadas por el régimen en los últimos años, como la eliminación de los controles generales de precios, una mayor apertura al sector privado y la autorización de inversión extranjera directa en pequeñas y medianas empresas cubanas.
El anuncio llega en un contexto marcado por la escasez, los apagones, la caída de la producción nacional y una contracción económica que continúa afectando a todos los sectores del país.
Díaz-Canel admite el fracaso de los topes de precios
Uno de los puntos más llamativos de la intervención fue el reconocimiento de que la política de topes de precios no logró contener la inflación.
Según explicó el mandatario, los controles administrativos provocaron distorsiones en el mercado, incentivaron la escasez y favorecieron la expansión de actividades informales.
“Los topes de precios en la práctica no lograron contener la inflación”, reconoció Díaz-Canel durante su discurso ante la dirigencia comunista.
Las autoridades consideran ahora que la eliminación gradual de estos mecanismos permitirá una mayor disponibilidad de productos y una recuperación parcial de la actividad económica.
Luz verde a la inversión extranjera en el sector privado
El Gobierno cubano también anunció que permitirá la inversión extranjera directa en negocios privados nacionales, incluidas las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES).
La medida contempla nuevas reglas para la participación de capital extranjero, mecanismos de reinversión y procedimientos para la solución de controversias entre las partes involucradas.
Además, se prevé la eliminación de la intermediación obligatoria en el comercio exterior, una de las principales demandas realizadas por empresarios privados en los últimos años.
Menos ministerios y más autonomía económica
La agenda económica contempla también una reducción de la estructura estatal.
Según lo anunciado, el número de ministerios pasará de 27 a entre 20 y 21 organismos, como parte de un proceso de reorganización administrativa que busca reducir costos y agilizar la toma de decisiones.
Asimismo, se otorgará mayor autonomía a municipios y empresas estatales para gestionar recursos, realizar operaciones comerciales y atraer inversiones.
Agricultura: el régimen promete acabar con las tierras ociosas
Díaz-Canel dedicó una parte importante de su intervención al sector agrícola, considerado uno de los principales focos de la crisis alimentaria.
El mandatario afirmó que la producción de alimentos será tratada como un asunto de seguridad nacional y anunció nuevas facilidades para productores agropecuarios, incluyendo la ampliación de tierras en usufructo y la posibilidad de importar insumos de manera más flexible.
“El alimento del pueblo cubano será tratado como lo que es: un asunto de seguridad nacional”, afirmó.
Reconocen burocracia y trabas internas
En uno de los momentos más llamativos del discurso, Díaz-Canel reconoció que parte de los problemas económicos no pueden atribuirse únicamente a factores externos.
El gobernante señaló la existencia de burocracia, lentitud administrativa y regulaciones que frenan la producción y la inversión.
“Lo que depende de nosotros tenemos que cambiarlo nosotros y tenemos que cambiarlo ahora”, expresó.
Entre el optimismo oficial y el escepticismo ciudadano
Las reformas fueron respaldadas por el Comité Central del PCC y recibieron el apoyo de Raúl Castro, quien participó por videoconferencia durante la sesión.
Sin embargo, las reacciones en redes sociales estuvieron marcadas por el escepticismo de numerosos ciudadanos, mientras economistas independientes han advertido que las medidas podrían enfrentar serias limitaciones si no se resuelven problemas estructurales como la escasez de divisas, la falta de combustible y el deterioro del sistema energético.
La Asamblea Nacional deberá analizar y refrendar formalmente las propuestas durante una sesión extraordinaria convocada para los próximos días.