Díaz-Canel afirma que Cuba deberá alimentarse de su propia producción en medio de una crisis sin precedentes
La Habana — El gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó este sábado que el país deberá depender cada vez más de su producción interna para garantizar la alimentación de la población, en un contexto marcado por una profunda crisis económica, energética y agrícola.
Durante una intervención ante delegaciones internacionales en La Habana, Díaz-Canel señaló que Cuba “comerá no lo que importe, sino lo que sea capaz de producir”, al tiempo que defendió la agroecología como alternativa frente a la escasez de insumos, fertilizantes y combustible.
La declaración se produce en un momento en que la isla enfrenta uno de los escenarios más complejos en materia de abastecimiento alimentario en décadas. Cuba depende históricamente de las importaciones para cubrir entre el 70% y el 80% de sus necesidades alimentarias, mientras que la producción nacional ha registrado caídas sostenidas en los últimos años.
Datos oficiales reflejan una contracción significativa en rubros clave de la dieta básica, incluyendo arroz, carne de cerdo, huevos y leche. A esto se suma el impacto de la crisis energética, que ha limitado el uso de maquinaria agrícola, el riego y el transporte de productos.
El propio gobierno ha reconocido previamente deficiencias estructurales en el sector. En 2025, Díaz-Canel admitió la falta de inversión en la agricultura, mientras que autoridades del sector han señalado retrasos en la implementación de políticas destinadas a aumentar la producción.
La situación se ha visto agravada en 2026 por la escasez de combustible, que ha afectado directamente las labores de siembra y cosecha. Organismos internacionales han advertido que la falta de diésel podría impedir la recolección de cultivos ya plantados, profundizando las dificultades en el suministro de alimentos.
En su discurso, el mandatario presentó la agroecología como una estrategia viable para las condiciones actuales, argumentando que permite reducir la dependencia de insumos importados. Sin embargo, especialistas señalan que este enfoque enfrenta limitaciones en escala, infraestructura y disponibilidad de recursos.
El impacto de la crisis alimentaria ya es perceptible en la vida cotidiana de la población, con una reducción en el acceso a productos básicos y un aumento sostenido de los precios en el mercado informal.
Las declaraciones de Díaz-Canel reflejan un intento de reorientar la política alimentaria hacia la autosuficiencia en un contexto adverso, aunque persisten interrogantes sobre la capacidad del sistema productivo para sostener esa transición en el corto plazo.