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Cuba: La nada cotidiana

Las vidrieras de estas tiendas, que fueron hechas para exhibir la última moda y para seducir a los paseantes, son ahora la viva imagen del fracaso.

No tienen nada que exhibir más que el vacío, la nada. Y es peor cuando tratan de disimularlo, cuando aparece en ellas un cartel que reza "Productos liberados" y no se ve ningún artículo por los alrededores. O cuando acumulan botas, cubos, palas, como en el patio de una fábrica. O cuando las adorna un mural revolucionario. Entonces queda claro el origen del fracaso.





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