Jorge Betancourt dijo que el juicio sumarísimo, que duró apenas un día, estuvo plagado de irregularidades y que cuando el equipo de la defensa tuvo en sus manos la sentencia de apelación, ya Lorenzo Copello, Bárbaro Sevilla y Jorge Luis Martínez estaban fusilados.
Parece que la dictadura de los Castro también ha sido pésima para la ortografía. Así se nota en los anuncios y carteles que inundan las calles de Cuba. Escritos con elementales faltas de ortografía, los carteles son una escandalosa muestra del creciente deterioro de la educación en la isla y el descuido por la lengua española que también se hace evidente en el habla común de los cubanos. Un dramático contraste con el pasado de un país donde una falta de ortografía era considerada como una falta de respeto.