Si cuba no reclama los cadáveres de dos balseros que se encuentran en México, serían enterrados en una fosa común en Yucatán. Así lo hizo saber el servicio médico forense mexicano, cuyas reglas establecen que sólo pueden mantenerse los cuerpos por un mes en un cuarto frío. Los cuerpos son de Héctor Alejandro Bazán de la Paz, de 16 años, y de Carlos Manuel Pardo, de 22. Los fallecidos integraban un grupo de 17 balseros que llegó a México la pasada semana. Una mujer del grupo está hospitalizada y los otros 14 se encuentran en un centro de detención de Chetumal.
Las autoridades cubanas mantienen silencio sobre las cifras de muertos y enfermos por la epidemia de dengue que azota la central provincia de Villa Clara. Según periodistas independientes, la situación se torna peor en los barrios marginales, como el conocido brisas del oeste, en la ciudad de Santa Clara, donde 120 personas viven en condiciones insalubres y al menos 14 han contraído la enfermedad.