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Cuba

Crisis del gas en Cuba: balitas compradas a USD 24 ya se revenden hasta en USD 50 en el mercado informal

La escasez de gas licuado dispara la reventa en Cuba. Cilindros vendidos en dólares por plataformas autorizadas duplican su precio en el mercado informal

El gas doméstico se convierte en un lujo para miles de familias cubanas

La crisis de abastecimiento en Cuba continúa profundizándose y ahora golpea con fuerza el acceso al gas doméstico. Las llamadas "balitas" de gas licuado de 10 kilogramos, comercializadas oficialmente por 24 dólares a través de plataformas autorizadas, ya alcanzan precios de hasta 50 dólares en el mercado informal, más del doble de su valor inicial.

La situación refleja el creciente deterioro del sistema de distribución estatal y las dificultades que enfrentan miles de familias para acceder a un producto considerado esencial para la vida cotidiana.

Balitas de GAS CUBA I

Largas colas y oferta insuficiente alimentan la reventa

La apertura de nuevos puntos de venta en La Habana ha estado marcada por largas filas de consumidores que intentan adquirir los cilindros disponibles.

Sin embargo, la demanda supera ampliamente la oferta y muchos compradores terminan revendiendo los cilindros en el mercado informal, donde los precios continúan escalando ante la desesperación de quienes llevan meses sin recibir suministro.

El fenómeno ha convertido el gas licuado en uno de los productos más cotizados de la economía informal cubana.

El acceso en dólares excluye a gran parte de la población

Uno de los principales problemas señalados por los consumidores es que las compras requieren pagos en divisas y acceso a plataformas digitales específicas.

Para muchos cubanos que cobran sus salarios en pesos, adquirir una balita de gas representa un gasto prácticamente inalcanzable.

El precio oficial de 24 dólares supera ampliamente el salario mínimo mensual en la isla, mientras que los 50 dólares que se pagan en la reventa equivalen a varios meses de ingresos para numerosos trabajadores estatales.

El colapso del sistema estatal agrava la crisis

La escasez de gas licuado no es un fenómeno reciente. Desde finales de 2024, numerosas provincias reportan interrupciones prolongadas en la distribución y falta de inventarios.

A ello se suma la crisis energética que atraviesa el país, caracterizada por apagones prolongados, déficit de generación eléctrica y escasez de combustibles.

En muchos hogares cubanos, la falta simultánea de electricidad y gas ha obligado a las familias a recurrir a métodos alternativos de cocción, incrementando los costos y las dificultades cotidianas.

Crecen las desigualdades por el acceso al dólar

Especialistas y observadores independientes advierten que la dolarización parcial de productos básicos está profundizando las diferencias sociales en Cuba.

Mientras quienes reciben remesas o tienen acceso a moneda extranjera pueden adquirir gas en los canales habilitados, millones de cubanos dependen del mercado informal o simplemente permanecen sin acceso al producto.

La crisis del gas se suma así a los problemas de alimentos, transporte, medicamentos y electricidad que afectan actualmente a la población cubana.

El mercado informal gana terreno en medio de la escasez

La combinación de baja oferta, restricciones de acceso y crisis económica ha fortalecido nuevamente al mercado informal como principal mecanismo de abastecimiento para muchos ciudadanos.

En un contexto donde los recursos básicos son cada vez más escasos, el gas doméstico se ha convertido en otro símbolo del deterioro económico que vive la isla y de la creciente presión sobre el bolsillo de las familias cubanas.

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