Apagón masivo en Cuba: reportan desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional
La Unión Eléctrica confirmó este lunes una nueva desconexión total del SEN y dijo que investiga las causas. El colapso ocurre en medio de un déficit extremo de generación, termoeléctricas fuera de servicio, falta de combustible y apagones prolongados en todo el país.
Cuba queda otra vez a oscuras por una desconexión total del SEN
Cuba amaneció este lunes bajo un nuevo apagón masivo tras la desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional, confirmó la estatal Unión Eléctrica.
Según la propia información oficial, no se reportaron fallas directas en las unidades térmicas que estaban operativas al momento del apagón, lo que abre interrogantes sobre si el evento pudo estar relacionado con problemas de frecuencia, transmisión, déficit extremo o inestabilidad general del sistema.
El Gobierno no ofreció un plazo estimado para la recuperación del servicio.
Déficit superior a 2.100 MW antes del colapso
La desconexión ocurre después de varios días con afectaciones eléctricas durante las 24 horas.
En su parte del 6 de julio, la UNE informó que el día anterior la mayor afectación había sido de 2.083 MW a las 10:30 de la noche y que para este lunes estimaba una afectación de 2.195 MW.
Otros reportes elevaban la previsión del déficit hasta aproximadamente 2.230 MW, con una disponibilidad cercana a 1.000 MW frente a una demanda superior a 3.000 MW.
En la práctica, el sistema estaba operando al límite antes de desplomarse.
Termoeléctricas fuera de servicio y generación distribuida paralizada
La crisis se agrava por la salida de varias unidades termoeléctricas clave.
Entre las unidades reportadas fuera de servicio figuran bloques de la CTE Máximo Gómez, en Mariel; la Antonio Guiteras, en Matanzas; y la Diez de Octubre, en Nuevitas.
A ello se suma la paralización de más de un centenar de centrales de generación distribuida por falta de combustible, lo que representa cientos de megavatios indisponibles.
La Guiteras vuelve a pesar en la crisis
La termoeléctrica Antonio Guiteras, considerada una de las plantas más importantes del país, sigue siendo un punto crítico.
La unidad acumula múltiples salidas del sistema en 2026 y arrastra años sin un mantenimiento capital que permita estabilizar su funcionamiento.
Cada desconexión de la Guiteras reduce de forma drástica la capacidad nacional de generación y aumenta la vulnerabilidad del SEN ante cualquier evento técnico.
Sin combustible suficiente para sostener el sistema
La falta de combustible sigue siendo el factor estructural más grave.
Reuters reportó en mayo que el ministro de Energía, Vicente de la O Levy, reconoció que Cuba no tenía reservas de fuel oil ni diésel, en medio de apagones de hasta 20 y 22 horas en La Habana.
La escasez de combustible ha dejado fuera de operación plantas de generación distribuida, transporte, servicios comunales y parte de la actividad económica.
La energía solar no alcanza para compensar el déficit
El Gobierno cubano ha intentado presentar los parques solares como parte de la solución, pero la generación fotovoltaica todavía no compensa el desplome del sistema térmico.
Aunque los parques solares aportan electricidad durante el día, Cuba no cuenta con suficiente capacidad de almacenamiento para sostener el suministro durante la noche.
Por eso, cuando cae la generación térmica o falta combustible, el sistema vuelve a depender de plantas envejecidas, inestables y sin respaldo suficiente.
Séptimo colapso nacional en 18 meses
El nuevo apagón se suma a una cadena de desconexiones totales o masivas del SEN en los últimos 18 meses.
En marzo de 2026, Cuba sufrió apagones nacionales que dejaron a la isla sin electricidad durante horas y obligaron a una recuperación lenta mediante microsistemas regionales.
El apagón del 16 de marzo se extendió por casi 30 horas antes de que las autoridades lograran reconectar la red nacional.
Restablecer el servicio puede tomar horas o días
Recuperar el SEN tras una desconexión total es un proceso técnicamente complejo.
Las autoridades deben crear pequeños sistemas eléctricos regionales, sincronizar generación disponible, estabilizar frecuencia y reconectar progresivamente las termoeléctricas.
Si hay poca generación, falta de combustible o líneas inestables, el proceso puede demorarse y provocar nuevas caídas parciales.
Por eso, aunque algunos circuitos puedan recuperar servicio antes, la normalización nacional puede tardar mucho más.
Apagones, protestas y hartazgo social
La crisis eléctrica ha desbordado la paciencia de la población.
En La Habana, Santiago de Cuba y otras provincias se han registrado cacerolazos, protestas espontáneas y reclamos ciudadanos por los apagones, la falta de agua, la pérdida de alimentos y el calor.
En algunas zonas de Matanzas se han reportado cortes superiores a 70 horas consecutivas, mientras en la capital los apagones diarios se han extendido durante buena parte del día.
Una crisis sin solución inmediata
El nuevo colapso confirma que la crisis energética cubana no es coyuntural.
El país enfrenta una combinación de falta de combustible, termoeléctricas obsoletas, falta de piezas, baja inversión, sanciones externas, caída económica y gestión estatal ineficiente.
La UNE puede restablecer el sistema en las próximas horas o días, pero el problema de fondo seguirá intacto: Cuba no tiene generación suficiente para cubrir su demanda.