"Él ya no puede hacer ejercicios ni caminar más que unos pocos metros debido al dolor que siente en sus caderas. Y ha perdido otro diente, probablemente debido a la desnutrición", precisó Judy Gross.
La Sra. Gross confirmó igualmente que su marido se ha negado dos veces a reunirse con representantes del Departamento de Estado de EE.UU en La Habana y que no quiere recibir a ninguna otra persona que no sea su abogado.
"Está harto. Todas las visitas se convierten en nada, nada cambia. No le llevan noticias. Está enojado y siente que es una pérdida de tiempo reunirse con ellos", dijo Judy.
"Es muy preocupante y decepcionante para un ciudadano americano sentir que su propio gobierno no pueda respaldarle y apoyarle en una situación como esta", agregó.
Gross, un subcontratista de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), fue detenido el 3 de diciembre de 2009 en La Habana, acusado de promover la subversión en Cuba.
Su trabajo en la isla se limitó a proveer conexión a internet a la pequeña comunidad judía cubana mediante equipos satelitales.
Le esposa del internacionalista aseguró que a través del sitio web BringAlanHome.org ya han conseguido cerca de 9.000 firmas de las 10.000 que necesitan para llamar la atención del presidente de Estados Unidos a través de su sitio online.
La Casa Blanca incrementó en enero de 2013 esa cifra a 100.000 firmas, pero la disposición no afecta a campañas iniciadas con anterioridad.