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Conferencia buscará hallar las causas de la crisis climática y cómo enfrentarla

Tres historias sobre el cambio climático se están desarrollando como géneros de cine mientras comienzan las negociaciones climáticas de las Naciones Unidas en Antalya, Turquía.

Está la historia de terror. Muchos científicos creen que el calentamiento global se está acelerando. Hace dos meses, la ONU reajustó su objetivo, vigente desde hace una década, de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados Celsius (2,7 grados Fahrenheit) porque el mundo está rebasando ese umbral. Las consecuencias del aumento de las temperaturas se sienten en todo el planeta, como por ejemplo las recientes olas de calor en Europa y las inundaciones en Nepal.

Está el triángulo amoroso. Durante más de un siglo, el mundo ha funcionado con carbón, petróleo y gas. Esta relación amorosa impulsó el desarrollo económico, así como las emisiones que están calentando el planeta. Pero la energía renovable está captando parte de la atención mundial porque es más barata y más limpia que los combustibles fósiles. En lugar de pasar de una a otra, el mundo está usando ambas para satisfacer la demanda de una inteligencia artificial hambrienta de energía y de un desarrollo económico en constante crecimiento. Esto no ayuda a frenar el cambio climático.

Luego está la película de guerra. La invasión rusa de Ucrania en 2022 desencadenó un shock energético en Europa y la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán cerró el estrecho de Ormuz y causó un pronunciado aumento de los precios de los combustibles fósiles, obligando a las naciones a replantearse sus sistemas energéticos.

Estas historias están chocando mientras la 31.ª Conferencia de las Partes, o COP31, comienza el lunes con discursos de líderes mundiales y más adelante abordará cómo cumplir los compromisos climáticos asumidos en el pasado.

Un tema clave este año es la implementación de las promesas de alejarse de los combustibles fósiles. Turquía impulsa un plan separado que ayudaría a lograrlo al trasladar un mayor uso de electricidad generada con energía solar y eólica. Los negociadores también debatirán cómo proporcionar los fondos prometidos a los países pobres para pasarse a las renovables, adaptarse a un mundo más cálido y recuperarse de los daños provocados por el clima.

“Es el momento en que le ponemos una lupa a lo que está ocurriendo en el mundo con el cambio climático, tanto lo bueno como lo malo”, manifestó David Waskow, jefe internacional de clima del World Resources Institute.

Aunque Estados Unidos es el mayor contaminador de carbono del mundo, se ausentó de la COP del año pasado y no está prevista su participación este año.

“Siempre hay dos temas en las negociaciones climáticas que son relevantes y difíciles”, señaló Niklas Höhne, cofundador del NewClimate Institute de Alemania. “El primero es quién produce emisiones y cuánto. Eso ya es bastante difícil. Pero lo que es aún más complicado es el otro asunto, y es quién paga. Y en este punto estamos en una situación particularmente difícil porque Estados Unidos, como el mayor contribuyente, se ha retirado. Y no hay quien pueda sustituirlo”.

Esfuerzos climáticos van por mal camino

Hace once años, el mundo iba camino de alcanzar 4°C (7,2°F) de calentamiento por encima de los niveles preindustriales para finales de siglo. En 2015, las naciones fijaron el objetivo de mantener el calentamiento por debajo de 2°C (3,6°F), pero con un límite preferido de 1,5°C (2,7° F), medido a lo largo de un periodo de varios años.

Ahora, el mundo está en 1,4°C (2,5°F) de calentamiento y se precipita hacia 2,6°C (4,7°F), determinó la ONU.

Copernicus, la agencia climática europea, anunció el viernes que octubre de 2026 fue el octubre más caluroso registrado y que es prácticamente seguro que 2026 termine siendo el segundo año en superar el nivel de 1,5 grados Celsius, detrás de 2024.

“Hasta ahora hemos fracasado”, explicó Johan Rockström, director del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, en Alemania.

Afirmó que la Tierra probablemente experimentará fenómenos meteorológicos más extremos, como inundaciones, sequías y tormentas, y que pronto podría alcanzar “puntos de inflexión”, como cambios en las corrientes oceánicas y el colapso de la selva amazónica.

La causa principal son los combustibles fósiles

Aunque la quema de combustibles fósiles es la principal causa del calentamiento, rara vez son mencionados en los documentos finales de la conferencia, en gran medida porque esas decisiones requieren consenso.

“La razón por la que estamos viendo que se supera el calentamiento de 1,5 grados Celsius es porque evitamos la pregunta absolutamente fundamental de cómo ocurrió el cambio climático y qué es responsable, la fuente del problema, y eso son los combustibles fósiles”, sostuvo Harjeet Singh, director fundador de la Satat Sampada Climate Foundation. “A menos que resolvamos el asunto de la eliminación gradual de los combustibles fósiles, no podremos abordar el problema”.

Brasil, que fue anfitrión de la COP30 el año pasado, publicó este mes un plan voluntario y detallado sobre cómo los países podrían transitar para alejarse de los combustibles fósiles.

El plan busca convertir el “gran problema” de reducir los combustibles fósiles en “soluciones más pequeñas y aplicables”, comentó Ana Toni, quien se desempeñó como directora ejecutiva de las conversaciones climáticas del año pasado. Una medida clave que las naciones deben adoptar es dejar de subvencionar los combustibles fósiles, indicó. La ONU estima que los subsidios a los combustibles fósiles a nivel mundial alcanzaron 1,1 billones de dólares este año.

“Lo que se interpone no es tanto la tecnología como los gobiernos y las industrias”, expresó Bill Hare, director ejecutivo de Climate Analytics. “No se puede subestimar el poder y la influencia de la industria de los combustibles fósiles para entorpecer la acción”.

Las conversaciones climáticas traen esperanza y frustración

Ashley Lashley, una activista juvenil de Barbados, fue a su primera COP hace cinco años. Entonces se sintió frustrada por la falta de avances, pero esperanzada porque había urgencia por mantener vivo el objetivo de 1,5 grados.

Lashley todavía asiste a las negociaciones, pero está más frustrada que nunca. Sostiene que “la ciencia se ha vuelto más alarmante, pero aun así, políticamente, parece que estamos negociando cuánta derrota estamos dispuestos a tolerar”.

Qiyun Woo, una ambientalista juvenil de Singapur, indicó que su generación está cansada de “ver su presente y sus futuros cubiertos por el humo de incendios forestales, por inundaciones devastadoras y deslizamientos de tierra”.

Lo que da esperanza a la mayoría de los expertos es lo baratas que son la energía solar y eólica, junto con el crecimiento de los autos eléctricos, lo que refuerza el argumento económico para alejarse de los combustibles fósiles.

“Nunca ha sido tan fácil reducir las emisiones porque, de nuevo, este año la energía renovable se ha desarrollado más rápido que antes”, afirmó Höhne.

Esperanza de avances

Gran parte del trabajo en las negociaciones climáticas ocurre al margen, donde no todos tienen que estar de acuerdo y algunos países hacen más que otros.

Una iniciativa importante al margen este año es el objetivo de Turquía de aumentar la participación de la electricidad en el uso mundial de energía del 21% al 35% para 2035, preferiblemente utilizando energía renovable.

Mohamed Adow, observador veterano de las COP y director de Power Shift Africa, señala que la conferencia se celebra en un momento en que el mundo está profundamente fragmentado.

“El cierre del estrecho de Ormuz ha intensificado las presiones económicas y de seguridad energética”, apuntó. “No esperamos que esta conferencia en particular pueda responder de manera suficiente al desafío actual... que está afectando los medios de vida y las economías”.

Las conversaciones climáticas se ven obstaculizadas por la continua ausencia de Estados Unidos, aseveró Adow, añadiendo que no es justo para naciones como Nepal, que tienen que enfrentar solas una destrucción catastrófica mientras el país más rico del mundo y el mayor contaminador se mantiene al margen.

“Llegará un momento en que tendremos que exigirle cuentas a Estados Unidos por los daños climáticos que ha causado”, afirmó.

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Borenstein reportó desde Washington, Delgado desde Bangkok y Arasu desde Bengaluru, India.

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La cobertura climática y ambiental de The Associated Press recibe apoyo financiero de múltiples fundaciones privadas. La AP es la única responsable de todo el contenido. Encuentra los estándares de la AP para trabajar con organizaciones filantrópicas, una lista de las fundaciones y las áreas de cobertura que financian en AP.org.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

FUENTE: AP

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