ver más

Celebraciones por el 250 aniversario de EEUU plantean grandes desafíos de seguridad en Washington

WASHINGTON (AP) — Las autoridades federales encargadas del cumplimiento de la ley se preparan para una de las operaciones de seguridad más grandes y complejas de Washington, D.C., mientras la capital del país se alista para celebrar el 250mo aniversario de la Independencia de la nación.

Con el aumento de la violencia política, incluidos los incidentes recientes cerca de la Casa Blanca, y un presidente que disfruta estar en el centro del ojo público, pero que ha enfrentado repetidos atentados contra su vida, se avecina un gran desafío de seguridad.

“No es de sorprender que D.C., en un día normal, sea un entorno rico en objetivos, afirmó Darren B. Cox, subdirector a cargo de la Oficina de Campo del FBI en Washington, en una reciente conferencia de prensa en la que se detallaron los preparativos de seguridad. “Estamos preparados para cualquier amenaza”.

Se espera que cientos de miles de personas visiten Washington en las próximas semanas para las festividades.

A las multitudes se sumarán miles de agentes y oficiales de las fuerzas del orden y 5.000 efectivos de la Guardia Nacional, junto con vehículos de estilo militar y otros equipos que no suelen verse en las calles de Estados Unidos.

Se prevé que las mayores concentraciones se produzcan el 4 de julio, con múltiples eventos simultáneos, incluida la Gran Feria Estatal Estadounidense, una muestra de cada estado y una atracción emblemática de las celebraciones que se extiende por el National Mall.

El espectáculo anual de fuegos artificiales de esa noche ha sido designado por primera vez como un Evento Especial de Seguridad Nacional por el Departamento de Seguridad Nacional, lo que le otorga la clasificación más alta para la coordinación federal de seguridad.

Para los visitantes, eso significa requisitos estrictos de identificación, largas filas y magnetómetros, similares a los controles de seguridad en los viajes aéreos. También se prevé el despliegue de francotiradores en algunos eventos.

Los vuelos en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan Washington, que está al otro lado del río Potomac frente a la capital del país, se suspenderán por más tiempo que en otros años debido al alcance de las celebraciones: desde el mediodía del 4 de julio hasta el día siguiente. Otros eventos de la conmemoración que incluyan sobrevuelos o saltos en paracaídas podrían provocar más interrupciones de vuelos.

El FBI, el Servicio Secreto, la Policía del Capitolio, la Policía de Parques y la Guardia Nacional de D.C. han participado en la coordinación de seguridad para los eventos. En la conferencia de prensa de principios de este mes, se exhibió equipo que podría desplegarse para proteger la ciudad, incluidos vehículos blindados SWAT BearCat, vehículos resistentes a minas y protegidos contra emboscadas, conocidos como MRAP, así como furgones de comunicaciones y embarcaciones de buceo del FBI.

“Nuestro modelo de protección está pensado para ajustarse a cualquier tipo de amenaza directa o indirecta que encontremos”, señaló Tara McLeese, agente especial a cargo de la Oficina de Campo del Servicio Secreto en Washington. “Puedo asegurarles que no nos falta imaginación respecto de las amenazas potenciales que existen”.

El general de brigada Leland Blanchard II, comandante interino de la Guardia Nacional de D.C., indicó que la planificación llevaba meses en marcha e incluyó varios ensayos.

Blanchard explicó que los miembros de la guardia continuarán con las funciones que han desempeñado durante los últimos 10 meses como parte de un despliegue en la ciudad que, según el presidente Donald Trump, busca combatir el crimen. Blanchard destacó que los integrantes de la guardia, incluidos policías militares, colaborarán en tareas como el control del tráfico y de multitudes, además de responder a emergencias en torno a los eventos.

Trump, que ya ha asistido a varios actos previos al 4 de julio, como el evento de lanzamiento que dio inicio a la Gran Feria Estatal Estadounidense la semana pasada, señaló en Truth Social que realizará una concentración en el National Mall.

El lunes, en una conferencia de prensa para actualizar los preparativos de seguridad, Cox reiteró que “por el momento no rastreamos ninguna amenaza creíble relacionada con el evento del 4 de julio, pero siempre nos mantenemos vigilantes”.

Las festividades se producen en un momento tenso, en el que la violencia política reciente ha creado un complejo entorno de amenazas para las autoridades. Un hombre llamado Cole Tomas Allen fue acusado de intentar asesinar al presidente después de que corrió más allá del dispositivo de seguridad en la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca en abril. Allen se ha declarado no culpable.

En las semanas siguientes, dos hombres, en dos ocasiones separadas, abrieron fuego contra agentes del Servicio Secreto, informó la agencia. Cada incidente ocurrió en las inmediaciones de la Casa Blanca.

Más recientemente, el FBI anunció que había frustrado un ataque planeado contra el espectáculo de peleas en jaula de la UFC de Trump en la Casa Blanca. En ese caso, varios sospechosos han sido arrestados.

La seguridad ya se había reforzado en el National Mall antes del inicio de las festividades, después de que Trump afirmara, sin aportar pruebas, que el estanque reflectante que él había renovado recientemente había sido dañado por vándalos.

Matt Dallek, politólogo de la Universidad George Washington que estudia el extremismo, sostuvo que Trump plantea un desafío de seguridad singular porque es “tanto un acelerante como un objetivo de la violencia política”.

Varios observadores trazan algunos paralelos con el bicentenario de 1976. El país venía de Watergate y Vietnam y, 10 meses antes de la celebración, hubo dos intentos de asesinato contra el entonces presidente Gerald Ford.

“Había mucha amargura en el país en el 76, mucho pesimismo sobre el rumbo del país”, manifestó Dallek. Pero Ford y su oponente demócrata Jimmy Carter comprendían la amenaza que representaban las divisiones políticas y “buscaban bajar el nivel de los insultos”.

Angelyn Spaulding Flowers, profesora de Seguridad Nacional y Administración de Justicia de la Universidad del Distrito de Columbia, dijo que la cantidad de seguridad no tenía precedentes para la ciudad, y mencionó la presencia continua y sin un plazo definido de la Guardia Nacional, que ha inundado Washington con patrullajes adicionales de seguridad durante meses.

___

FUENTE: AP

¿Querés estar informada/o las 24hs?

Suscribite a nuestro Newsletter

Notas relacionadas

Dejá tu comentario