Camacho ofreció estos detalles en una entrevista con Radio Fórmula y subrayó que se trató de un ataque directo contra la policía de Ojocaliente y presuntamente vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación, puesto que uno de los vehículos implicados tenía un reporte de robo del vecino estado de Jalisco y en la localidad donde se cometió el ataque hay una fuerte presencia de esa organización criminal. Los heridos son ocho civiles y dos agentes.
Camacho dijo que hay otros dos automóviles posiblemente involucrados y eludió calificar la agresión como la acción de un coche-bomba con el argumento de que todavía se investigaba si los explosivos habían sido detonados a distancia.
Vehículos cargados con bombas artesanales ya han sido utilizados en otras ocasiones por los cárteles mexicanos; uno de los ataques más letales, con cinco muertos, ocurrió en diciembre en el estado occidental de Michoacán.
El gobierno mexicano siempre ha rehuido hablar de coches-bomba por la connotación de ataque terrorista que tiene ese tipo de acciones.
La explosión del domingo dejó varios vehículos totalmente calcinados y llamas que ascendían por encima de algunas casas, según podía verse en videos colgados en redes. La onda expansiva fue mayor al tener lugar en calles pequeñas y con viviendas del centro de esa ciudad de unos 20.000 habitantes y situada a unos 600 kilómetros al noroeste de Ciudad de México.
El ayuntamiento decretó la suspensión del inicio del curso escolar, previsto para este lunes, y de todas las actividades administrativas “manteniendo activas únicamente las áreas operativas y de emergencia”, dijo el alcalde, Juan Manuel Zambrano, en un mensaje en Facebook. Además proporcionó un número de teléfono para quien necesite “asistencia inmediata”.
El fiscal comentó también que las investigaciones apuntan a que el ataque en Ojocaliente está relacionado con otro ocurrido el sábado a 60 kilómetros de ese lugar, en la frontera con el estado de Aguascalientes, en el que se utilizó una motocicleta con un explosivo y que acabó con la detención de un joven de 18 años que dijo ser sicario del Cártel de Jalisco.
El gabinete de Seguridad federal dijo estar ya investigando el ataque pero no ofreció mayores detalles.
FUENTE: AP