No está claro si Corea del Norte aceptará dialogar. El mandatario norcoreano Kim Jong Un ha adoptado una línea dura hacia Seúl y ha suspendido prácticamente todo el diálogo y la cooperación con el Sur en los últimos años. Además, Corea del Norte ha estado añadiendo minas, cercas de alambre de púas, caminos tácticos, muros antitanque y otras fortificaciones a lo que ya es una de las fronteras más militarizadas del mundo.
El ejército de Corea del Sur ha indicado que soldados norcoreanos cruzaron 50 veces este año la línea de demarcación militar de la frontera durante trabajos de fortificación, y que respondió con disparos de advertencia y transmisiones.
Las fuerzas armadas del Sur hicieron una propuesta de conversaciones similares en noviembre, que fue ignorada por el Norte. Seúl ha mostrado mayor urgencia por reducir las tensiones tras las explosiones de minas del 21 de septiembre en la frontera, que el ejército surcoreano concluyó que fueron causadas por minas norcoreanas colocadas al sur de la línea de demarcación militar.
“Nuestro Ministerio de Defensa Nacional propone oficialmente a las autoridades norcoreanas que se celebren conversaciones militares intercoreanas a fin de confirmar mutuamente la ubicación exacta de la línea de demarcación militar terrestre entre el Sur y el Norte, debatir el restablecimiento de las líneas de comunicación militar y discutir medidas para prevenir choques accidentales en zonas fronterizas”, explicó Kim Hong-Cheol, viceministro surcoreano de política de defensa, en una declaración televisada el viernes.
Señaló que Corea del Sur también estaba abierto a conversaciones tripartitas en que participe el Comando de Naciones Unidas, liderado por Estados Unidos.
La propuesta llegó días después que la poderosa hermana de Kim Jong Un visitara zonas de primera línea donde las tropas norcoreanas están reforzando la frontera. Durante su visita, renovó una amenaza de represalias ante cualquier provocación surcoreana dirigida a los trabajos de fortificación.
Kim Yo Jong también dijo que Corea del Norte planeaba activar altavoces fronterizos para emisiones de propaganda anti-Seúl, una táctica de guerra psicológica utilizada desde hace tiempo por ambas Coreas, y que ha puesto en alerta “nuevos medios de contramedida” no especificados a lo largo de la frontera. Culpó a Corea del Sur por realizar disparos de advertencia y emitir advertencias hacia soldados norcoreanos que fortificaban la frontera, bajo lo que calificó como un falso pretexto de que estaban cruzando la línea de demarcación.
Autoridades surcoreanas han señalado que las recientes actividades fronterizas de Corea del Norte han puesto de relieve el desacuerdo entre las Coreas sobre el lugar exacto donde se encuentra la línea de demarcación militar. La línea fue trazada en el armisticio de 1953 que detuvo los combates de la Guerra de Corea, y algunos hitos fronterizos de décadas atrás se han perdido con el tiempo.
Sin embargo, el ministro de Defensa de Corea del Sur, Kang Shin-chul, ha dicho que el lugar de las explosiones de minas del mes pasado no estaba en una zona en disputa. Corea del Norte ha negado su responsabilidad en el incidente y rechazó la exigencia de Seúl de que se disculpe y retire las minas que aún le quedan.
Kim Hong-Cheol, el funcionario militar surcoreano, sostuvo que dejar sin resolver la disputa sobre la línea de demarcación militar aumentará el riesgo de choques accidentales porque las tropas de ambos lados actúan según su propia interpretación de la línea.
“El reciente aumento de las actividades norcoreanas a lo largo de la línea de demarcación militar, así como nuestras transmisiones y disparos de advertencia, también está relacionado con esta situación”, manifestó.
Al visitar zonas de primera línea con Kim Yo Jong el miércoles, el mariscal del Ejército norcoreano Pak Jong Chon negó que soldados norcoreanos estuvieran violando la frontera durante los trabajos de fortificación, y afirmó que “nuestro ejército sabe dónde está nuestra frontera mejor que nadie”.
Acusó a Corea del Sur de hacer afirmaciones “deliberadas, premeditadas y absurdas” para desviar la culpa por el aumento de las tensiones y amenazó con una “respuesta abrumadora” ante provocaciones surcoreanas.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP