Paz dio un mensaje a la nación en la ciudad de Sucre por los 201 años de la fundación de Bolivia en el que pidió disculpas por sus errores y destacó el apoyo de la población a pesar de haber aplicado medidas económicas impopulares como el fin del subsidio a los combustibles.
El mandatario aseguró que todas las reformas “requieren de estabilidad política y continuidad institucional” por lo que convocó a “construir un gran acuerdo nacional” y apostar por el diálogo tras las movilizaciones impulsadas por sindicatos obreros, campesinos y seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019) que durante 53 días protagonizaron protestas y bloqueos que asfixiaron al país.
Adelantó que además del proyecto de ley de inversiones —que busca atraer capital extranjero— también enviará al Congreso un paquete de iniciativas que incluyen dos que buscan abrir el sector de los hidrocarburos y la minería a alianzas con privados.
Para que estos proyectos sean aprobados por la Asamblea Paz necesita negociar con todas las fuerzas politicas porque no posee mayoría.
Durante su discurso el mandatario reconoció que uno de los grandes males del país es la corrupción, por lo que anunció la creación del Alto Comisionado de Integridad Institucional y Transparencia en la administración pública.
Recientemente el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ratificó el apoyo al gobierno de Paz y celebró la profundización de la cooperación para “brindar seguridad y prosperidad a ambas naciones”.
Tras llegar a la presidencia a fines el año pasado Paz dio un giro en la política exterior y se acercó a Estados Unidos para relanzar las relaciones diplomáticas rotas durante casi 20 años de los gobiernos de izquierda de Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).
En marzo Paz se reunió con el presidente estadounidense Donald Trump y varios gobernantes de América Latina para combatir el narcotráfico y el terrorismo, entre otros delitos, bajo el denominado Escudo de las Américas.
FUENTE: AP