El líder conservador paraguayo realiza su primera visita a Ecuador desde que asumió 2023, aunque ha mantenido encuentros previos con Noboa, de similar tendencia, durante eventos internacionales. Ambos participaron la víspera en la toma de posesión de la presidenta peruana Keiko Fujimori.
Peña dijo en rueda de prensa que repasó con Noboa temas bilaterales y de la región. “Paraguay y Ecuador tienen muy claro que nunca va a haber desarrollo y prosperidad en nuestras naciones si no somos capaces de ofrecer seguridad”, destacó.
Noboa expresó que “así como en el pasado, de manera negativa se juntaban algunas naciones para hacer el mal y dominar de manera autoritaria e ideológica… Latinoamérica tiene la responsabilidad de unirse, de estar junta” para ser competitivos a nivel mundial.
Los mandatarios suscribieron acuerdos “que fortalecen la cooperación” bilateral en aspectos de seguridad ciudadana, defensa, cooperación técnico–militar, ciberseguridad y orden público, señaló la presidencia de Ecuador en su cuenta oficial de X.
No se ofrecieron detalles de inmediato sobre los documentos suscritos, pero en abril las cancillerías de ambos países adelantaron instrumentos relacionados principalmente con cooperación judicial y extradición. También sobre servicios aéreos y movilidad como el reconocimiento recíproco y canje de licencias de conducción así como el fortalecimiento del intercambio comercial, informó entonces la cancillería ecuatoriana.
Ecuador y Paraguay integran la iniciativa denominada “Escudo de las Américas” lanzada por Estados Unidos en el marco de la lucha regional contra el “narcoterrorismo”.
Organizaciones de crimen organizado han expandido sus operaciones en territorio ecuatoriano desde hace cinco años sumiendo al país en una ola de violencia e inseguridad sin precedentes en su historia que culminó el 2025 con un récord de muertes violentas al superar las 9.000, una de las más altas de la región.
Según las autoridades, estos grupos actúan en asociación con bandas transnacionales vinculadas al narcotráfico que aprovechan la posición estratégica del país en la denominada ruta del Pacífico para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, Centroamérica y Europa.
FUENTE: AP