La aprobación del crédito se da un día después de que el Legislativo votara a favor de ampliar por 90 días el estado de excepción que el presidente centroderechista Rodrigo Paz declaró tras las duras protestas de 53 días entre junio y julio que paralizaron gran parte del país andino en demanda de la renuncia del mandatario.
Es el crédito más alto concedido a Bolivia por el FMI en los últimos años y ayudará a “blindar nuestras reservas y estabilizar la economía”, dijo Paz en su red social X tras la aprobación.
También viabilizarán “otros créditos por unos 5.000 millones de dólares que estará destinados a inversiones, infraestructura y educación”, dijo, por su parte, en la sesión del Senado el ministro de Economía, Christian Morales.
La Central Obrera Boliviana (COB) y otros sindicatos han rechazado el endeudamiento externo por su impacto directo en la economía del país y han advertido que las exigencias del FMI tendrán efecto en la inflación que el año pasado cerró en 20% y en la economía de las familias.