El decreto firmado el martes por Fernando Haddad, alcalde de sao Paulo, señala que Uber y otras compañías que ofrecen el mismo tipo de servicio de transporte privado deben pagar el equivalente a 0,03 centavos de dólar por kilómetro recorrido con un pasajero.
El servicio ha registrado un uso creciente desde la edición de 2014 de la Copa Mundial de fútbol, y muchos de sus automóviles son más limpios y nuevos que los taxis regulares.
Conductores de taxis protestaron frente al edificio del Ayuntamiento y bloquearon varias calles y avenidas. Se quejan de que Uber es una competencia injusta porque sus conductores no tienen que pagar tarifas a la ciudad ni pasar por inspecciones oficiales.
La oficina de Uber en Sao Paulo no respondió un correo electrónico de The Associated Press que solicitaba su comentario.
