Una llamada anónima llevó a la policía al pueblo costero Río Grande, en el norte de la isla, justo al este de la capital de San Juan, indicó la policía. Dijeron que no era claro exactamente cuántos perros fueron hallados descuartizados.
El hallazgo genera nuevas preocupaciones sobre el bienestar de los animales en el territorio estadounidense. Funcionarios de Puerto Rico han presionado para poner fin a la crueldad animal desde que decenas de perros y gatos fueron lanzados a su muerte desde un puente hace ocho años en un caso que causó indignación internacional.
Desde entonces el gobierno ha lanzado campañas educativas y aprobado una ley para procesar a personas que maltraten animales.
