Tras una huelga de un día en seis estados alemanes el miércoles, el sindicato ver.di dijo que profesores, trabajadores de hospitales y otros funcionarios públicos en cuatro estados volvieron a parar el jueves. Las "huelgas de advertencia" cortas son una práctica habitual de los sindicaros en Alemania. Hay más acciones de este tipo previstas para el viernes.
Unos 56.000 empleados públicos acudieron a la convocatoria del miércoles, pero el sindicato dijo que aún no tenía cifras sobre la participación del jueves.
El sindicato dice que busca un incremento mínimo del 5,5% en los salarios y luchar contra un plan para reducir los beneficios de jubilación en un 20%. Hasta el momento no ha recibido una contraoferta gubernamental, apuntó.
