Los agentes tomaron posición a lo largo de carreteras concurridas y en las entradas de muchas favelas. Se estima que el operativo durará 90 días, aunque podría ser prorrogado.
En la acción participan policías militares, policías civiles y bomberos, incluso de otros estados. El operativo se lanzó en respuesta a un repunte de la violencia en la ciudad que fue sede de las olimpíadas de 2016.
En semanas recientes varios camiones de carga y autobuses han sido quemados y ha habido un aumento de la violencia en favelas grandes, como la de Alemao.
