El pasado miércoles, la policía de Miami Dade arrestó a Raúl Fernández, que operaba un matadero ilegal en la 17701 del noroeste y la 137 Avenida, y que enfrenta siete cargos de crueldad animal.
Activistas de la Misión de Rescate de Animales se hicieron pasar por compradores, y grabaron de forma oculta como empleados del matadero ultimaban a tiros a los animales, los arrastraban vivos con ganchos en la boca, los apuñalaban, y los golpeaban con una mandarria.
America Noticias visitó hoy el reconocido Matadero Cabrera, cercano a la zona de los incidentes, pero administradores y empleados, en una suerte de solidaridad gremial, rehusaron emitir comentarios. El matadero ilegal operaba muy cerca de un cementerio musulmáan, que por religión tienen prohibido la carne de cerdo. Nunca se registraron incidentes de huesos u órganos de estos animales en sus predios.