Un reunión emergente para certificar 180 firmas de propietarios pidiendo la disolución de la Junta Directiva del complejo de apartamentos Madison, en en centro de Miami, concluyó abruptamente entre gritos.
Los propietarios estaban enerdecidos porquela Junta Directiva, que preside Liliana Paz, declino tomar una decisión sobre el referendo, y un abogado que representa los intereses de la administración del complejo, invalidó la recolección de firmas, alegando irregularidades como rúbricas falsas, u nombres de dueños de apartamentos inexistentes.
El escándalo, que se inició en el salón de conferencias y reuniones del complejo, se extendió a los pasillos exteriores, y el vestíbulo de la oficina de administración.
El escándalo en el complejo Madison estalló el pasado 6 de febrero cuando una docena de dueños e inquilinos exigieron con carteles la renuncia de la junta Directiva, y acusaron de "negligente" a la compañía administradora Florida Property Managment, por una elevada deuda del servicio de agua y la permanente rotura de ascensores. Cada torre tiene 22 plantas. Los propietarios pagan mensualmente una cuota de mantenimiento de entre 300 y 475 dólares por unidad.