Niños de una escuela en la Pequeña Habana escriben cartas a miembros del Congreso Federal, y se unen al coro de voces que exigen una reforma migratoria justa.
Cuando Bryan Díaz redactó hoy en su escuela esta carta de deseos navideños dirigida a miembros del Congreso en Washington, no mencionaba un carro montable de Rayo McQueen, o una consola de videojuego de Xbox One: pedía una nueva y justa ley migratoria que lo ayude a vivir junto a su papá, un inmigrante indocumentado, sujeto a deportación.
Como parte de la campaña, "Un deseo para las Fiestas", decenas de estudiantes de cuarto grado de la escuela primaria Shenandoa, en la Pequeña Habana, se solidarizaron con Díaz escribiendo y dibujando cartas a los miembros del Congreso para expresar un deseo compartido: mantener a las familias unidas.
En los exteriores de la escuela, las llamadas 'Dreamers' Mom's" o madres de soñadores, portaban letreros y exigían una reforma migratoria justa.
Ruiz, de nueve años, hijo de una "Dreamers' Mom's", fue elegido portavoz nacional para entregar las cartas al Congreso. El niño, que viajará a Washington el próximo sábado, es el más joven de los 10 voceros nacionales de la organización.
En el 2011, 46 mil padres de niños ciudadanos fueron deportados. De hecho, 5 mil menores se encuentran en hogares de cuidado de crianza, y esta cifra podría ascender a 15 mil en el 2014 si continúan las deportaciones.