Es la mayor obra de ingeniería que jamás se haya realizado en el sur de la Florida. Las dos vías del túnel, que cuentan con dos carriles cada una, se encuentran a 120 pies bajo la bahía de Biscayne, y unen el puerto de Miami con el sistema de autopistas.
Se calcula que lo atravesaran 16 mil vehículos al día, en su mayoría camiones. Todo el que lo desee podrá usar el túnel, a excepción de aquellos que trasladen materiales tóxicos. No se cobrara peaje.
El gobernador Rick Scott cortó la cinta y la obra se convirtió en un hito de la ingeniería. Sin embargo, no se permitirá que circulen vehículos dentro de la instalación durante varios días más mientras los trabajadores realizan pruebas finales.