Al momento de la explosión había 600 detenidos dentro de la prisión, además de trabajadores. Los heridos fueron trasladados a hospitales del área, y a medida que se les fue dado de alta, los reubicaron en otras prisiones. Pero muchos familiares se quejan de no estar recibiendo información de inmediato.
Una primera hipótesis indica que debido a la intensa lluvia de los últimos días, parte de la prisión estaba inundada y que eso podría haber desencadenado el problema con el gas.