Una montaña de escombros y basura pudiera ser la foto de ID de la Calle Flagers. Aceras destrozadas pudieran enmarcar el ingrato recuerdo.
Caos y desolación: La tragedia en las reparaciones de la Flagers se hace eterna
Los dueños de los negocios locales ubicados en la céntrica calle están obligados a gastar cientos de dólares cada día haciendo limpiezas para hacer mínimamente habitable el deteriorado entorno.
Los negocios de la zona llevan más de dos años bloqueados por barricadas, horcones, conos y escombros.
El average de venta está en el piso y los negocios apenas sobreviven. Vecinos de La Pequeña Habana sufren las consecuencias de las roturas en las tuberías que conducen el agua.
Es todo un caos que no tiene para donde esperar. Los impuestos siguen siendo los mismos para los comerciantes que apenas venden ni ofrecen y que no saben hasta cuándo podrán resistir tantas demoras.
FUENTE: Olance Nogueras / Americateve.com
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