Tras la derrota ante España en la final del último Mundial el 19 de julio en Nuev Jersey, el capitán se quedó varios minutos parado en el campo de juego observando a miles de hinchas argentinos. Lloraba desconsoladamente, mientras a su espalda los rivales levantaban el trofeo.
Ahora se sabe que sus lágrimas no fueron por la derrota deportiva, sino porque sabía en su fuero íntimo que el fin de una era se avecinaba. Pasaron dos décadas en las que convivió con las críticas más despiadadas y el amor incondicional de una afición rendida al líder de la mejor selección argentina de la historia.
El artillero histórico de Argentina (125) confesó que la carta pública en la que anunció su retiro de Argentina este lunes la había escrito dos días después de terminar la Copa del Mundo, la sexta de su carrera. Pero explicó que no la había publicado antes por la enfermedad de su padre Jorge, quien falleció el pasado 8 de agosto.
“Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos atrás que merecen estar”, escribió Messi, de 39 años. “Dolió y duele en el alma, pero entiendo que es el momento. Les juró que siempre dejé todo”.
El sucesor de Maradona Messi era un adolescente que brillaba en la cantera del Barcelona y España lo tentaba para su selección cuando recibió la convocatoria de Argentina para sumarse a sus combinados juveniles. Él no lo dudó. Había crecido observando videos de las mejores jugadas de Diego Maradona con la casaca Albiceleste y su sueño era jugar para su país natal.
Tras consagrarse campeón mundial Sub20 en 2005, Messi debutó en el seleccionado mayor en un amistoso contra Hungría ese mismo año. En 2006 jugó su primer Mundial en Alemania.
Pero llevaría la 10 en la espalda recién cuatro años después bajo la dirección del propio Maradona en el Mundial de Sudáfrica.
“Leo no tiene techo, seguramente nos dará muchas satisfacciones”, pronosticó Maradona, fallecido en 2020.
Cuatro finales perdidas Los primeros 16 años de Messi con Argentina estuvieron lejos de ser un idilio.
Perdió cuatro finales, la más dolorosa contra Alemania en el Mundial 2014 en Brasil. A los hinchas y a la prensa deportiva local les resultaba inentendible que aquel jugador que destacaba cada fin de semana en Barcelona y empezaba a cosechar el Balón de Oro no pudiera desplegar el mismo brillo con la Albiceleste.
Messi renunció a la selección de su país en 2016 tras perder una segunda final consecutiva de la Copa América. “Ya está, se terminó para mí la selección…lamentablemente lo busqué, era lo que más deseaba y no se me dio”, dijo en Nueva Jersey tras una derrota por penales contra Chile.
Por suerte para Argentina, aquella decisión duró un puñado de meses.
La era dorada Lionel Scaloni, un técnico sin pergaminos al frente de equipos profesionales, tomó el mando de la selección a fines de 2018 y promovió una renovación generacional, pero con Messi como estandarte.
El 10 levantó su primer título en el seleccionado mayor gracias a la conquista de la Copa América 2021 tras vencer a Brasil en la final en el estadio Maracaná.
El mismo grupo de jugadores le dio la tercera estrella mundial al país sudamericano en Qatar 2022, con un Messi pletórico que anotó siete goles.
Tras obtener el bicampeonato de la Copa América 2024 en Estados Unidos, Messi puso en duda su presencia en la Copa del Mundo 2026. La edad, problemas físicos y la mudanza a la menos exigente MLS llevaron a especular que su influencia en el juego ya no sería la misma.
La Pulga anotó ocho goles y fue decisivo para que la “Scaloneta” alcanzara la segunda final consecutiva del certamen.
Se marcha con un gran total de 21 goles en los mundiales, uno menos que el francés Kylian Mbappé, y un triunfo 2-1 ante Inglaterra en semifinales, justo a 40 años “De la Mano de Dios” y el “Gol del Siglo” de Maradona ante el mismo rival.
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FUENTE: AP