Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a americateve. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE

Localidad del este de Canadá finalmente se deshará del mal olor a salsa de pescado fermentada

VANCOUVER (AP) — Los habitantes de una pequeña comunidad en el este de Canadá finalmente podrán respirar con alivio una vez que se deshagan de la pestilencia a pescado podrido que ha sofocado a la localidad de St. Mary’s desde hace años.

¿De dónde viene el desagradable olor que ha atormentado a este pintoresco pueblo de unas 300 personas en la provincia de Terranova y Labrador?

De unos 110 tanques —cada uno con capacidad para 11.300 litros (3.000 galones) de salsa de pescado fermentada— que quedaron abandonados con el cierre de la planta de Atlantic Seafood Sauce Company hace más de 20 años.

El lugar quedó a merced del tiempo: se rompieron ventanas, el techo salió volando, una tormenta derribó una pared apenas en enero pasado. La salsa siguió fermentándose mientras las bacterias hacían su trabajo —y los habitantes podían olerlo.

Es difícil describir lo mal que olía, señaló el alcalde voluntario de St. Mary’s, Steve Ryan.

“El peor pescado podrido que hayas olido en tu vida, multiplícalo por 100”, señaló Ryan el miércoles en una entrevista telefónica con The Associated Press.

Las cuadrillas iniciaron esta semana con las labores de limpieza de la fábrica abandonada mientras Ryan observaba los trabajos con sentimientos encontrados.

“Es un gran alivio”, señaló, describiendo la larga “cruzada” de la localidad para lograr que el gobierno provincial destinara fondos para la limpieza. Agregó que el gobierno federal no ha contribuido.

“Eso me molesta un poco", señaló Ryan, quien trabajó brevemente en la fábrica después de graduarse de la escuela secundaria en 1990. "Nos cerraron en la cara todas las puertas que tocamos. Se olvidaron de nosotros”.

A lo largo de los próximos meses, los trabajadores vaciarán los contenedores y mezclarán el líquido restante con musgo de turbera, el cual absorberá los fluidos, explicó.

Posteriormente, el material restante será aspirado hacia camiones cisterna que lo llevarán hasta un foso recubierto con polietileno de alta densidad que fue cavado hace tres semanas. Al final, el foso se cubrirá con material vegetal.

Glenn Sharp, propietario de Sharp Management, la empresa que supervisa las labores, afirmó que la obra es un “trabajo único”.

“Se trata de un residuo especial”, señaló. “Esto no encaja en ninguna de las clasificaciones estándar”.

Ryan indicó que el costo del proyecto es de 1,7 millones de dólares canadienses (1,21 millones de dólares). La comunidad tuvo que pedir un préstamo de 198.000 dólares canadienses (140.973 dólares) para cubrir los gastos, aunque recuperará los fondos más adelante.

Espera que, cuando todo termine, el recuerdo del mal olor se desvanezca.

“Somos un pueblo tan pequeño y nos dejaron solos”, expresó. “Nadie nos respaldó durante todos estos años”.

Pero “seguimos luchando y luchando”, añadió, “porque sabíamos que teníamos razón en aquello por lo que luchábamos”.

___

Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

FUENTE: AP

Deja tu comentario

¿Querés estar informada/o las 24hs?

Suscribite a nuestro Newsletter